La fe canta mientras la batalla sigue delante.
La fe avanza cuando todavía no ve el camino.
La fe celebra antes de recibir.
Porque sabe que si Dios habló… ya es una victoria, aunque todavía no sea visible.
Hoy el Señor te invita a dejar de mirar el tamaño del enemigo y comenzar a mirar el tamaño de tu Dios.
Cuando la fe se levanta, Dios pelea por Su pueblo; y cuando Dios pelea por ti, ninguna batalla termina en derrota.