En un acto de valentía que merece reconocimiento, TSMC, la mayor foundry del mundo, un gigante que fabrica chips para todos pero no vende ninguno bajo su propia marca, dejó claro en un foro celebrado en Amsterdam que sus clientes empiezan, por fin, a tomarse en serio el consumo eléctrico de sus diseños. En mi opinión, esta ha sido la forma elegante, y a la vez inequívoca, que ha encontrado TSMC para decirles a sus clientes que no van a seguir litografiando diseños que son auténticas bombas energéticas. El mensaje es transparente. o reducen el derroche eléctrico, o no cuenten con ellos. Hace meses que TSMC entendió que tiene un poder real, que no es un simple engranaje de la economía digital. Y ahora, plenamente consciente de su influencia, advierte que sería irresponsable seguir alimentando el modelo de más potencia a cualquier precio, especialmente cuando ese precio son consumos eléctricos desorbitados. Un aplauso para TSMC. Se agradece que alguien con peso en la industria diga lo que muchos piensan y pocos se atreven a expresar,