Tanto dentro como fuera de China, se habla del surgimiento del poder china y de cómo está tomando el control de la hegemonía de los EE. UU., diciendo que es una potencia en declive. En este contexto, es lógico plantear dos preguntas. En primer lugar, si eso es cierto, ¿cómo sería nuestra vida en el nuevo orden mundial? En segundo lugar, ¿realmente sucederá eso?
Si observamos el ambicioso proyecto de infraestructura “La Ruta y la Franja”, en el que China ha ofrecido miles de millones de créditos para construir puertos, redes de trenes de alta velocidad, y aeropuertos, en europa y asia, y las agresivas ventas de equipos de telecomunicaciones de 5G de Huawei en todo el mundo, es obvio que China aspira a dominar el mundo cibernético y la infraestructura global del nuevo orden mundial.