En este Chisme Cósmico miramos al cinturón de Orión, tres estrellas alineadas casi perfectas que en astronomía se llaman Alnitak, Alnilam y Mintaka. Son estrellas enormes, calientes, lejísimas, parte de una constelación que ha guiado a navegantes y observadores desde hace milenios.
Pero en México, cuando miramos esas tres luces, muchas veces no decimos Alnitak ni Mintaka… decimos Melchor, Gaspar y Baltasar. Los Tres Reyes Magos. Así, el mismo cielo tiene dos lenguajes: el de la ciencia que mide distancias imposibles, y el de la tradición que vuelve íntimas a las estrellas. Mirar el cinturón de Orión es entender que el universo no solo se observa… también se nombra, se cuenta y se hereda.