Se nos va de ojo que la cibercondria define la angustia obsesiva por buscar información médica en internet, cada vez que notamos un síntoma extraño en nuestro cuerpo o en nuestro comportamiento.
Es el enfermo imaginario de Moliere, potenciado por las redes sociales y la Inteligencia Artificial que abonan esa obsesión, y facilitan la tendencia al auto diagnóstico y la auto medicación.
Angustia que crece cuando la información que se recibe resulta confusa por su complejidad, o cuando aporta explicaciones y tratamientos sencillos que, de aplicarlos, pueden tener efectos negativos o incluso letales. La información médica que circula por las redes sociales y la IA, no sustituye el saber y la experiencia de los médicos y sanitarios ni nos concede el conocimiento suficiente para saber la gravedad o no del síntoma que despierta nuestra obsesión. ¡Que no se te vaya de ojo!