Texto bíblico: Efesios 5:18-19; 5:1-4.
Así como un auto sin motor es pura apariencia, nuestra vida sin el Espíritu Santo no va a ninguna parte.
Pablo era consciente de nuestra necesidad del Espíritu de Dios para vivir con sabiduría. En su carta a los Efesios, el apóstol hace un contraste entre el vino y el Espíritu: Uno lleva al desenfreno, pero el otro nos da poder para vivir como a Dios le agrada.
La llenura del Espíritu afecta la forma en que hablamos, actuamos y vemos la vida. Para llenarnos de Él necesitamos, a diario, hacer lo siguiente:
1) Imitar a Cristo: Nuestro modelo a seguir. Él vivió sin pecado, haciendo la voluntad del Padre, perdonando a quienes le ofendieron.
2) Andar en amor: Se trata de un amor sacrificial, que pone al otro en primer lugar.
3) Filtrar lo que sale de nuestra boca, y lo que entra por nuestros oídos: Pablo enfatiza la importancia de hablar lo que es bueno y edificante. Las malas enseñanzas y las cosas vanas nos alejan del Señor, llevándonos por el camino de "los hijos de desobediencia"
¡Estemos, pues, atentos de lo que conversamos!
*Grabado el 30 de enero de 2022 para Cielos Abiertos (Curacao)