La frustración se parece a la gripe: Es manejable pero puede hacer mucho daño si no se atiende apropiadamente.
Todos alguna vez nos he sentido frustrados ¡Hasta el manso Moisés cuando golpeó la roca dos veces en vez de hablarle! (Números 20:1-13 ). Lamentablemente, por esa acción no pudo entrar a la Tierra Prometida (Deuteronomio 3:23-27).
¿Cuál es, pues, el tratamiento contra la frustración?
1. Reconoce que estás frustrado.
2. Deja de hablar demasiado contigo mismo y habla más con Dios.
3. Busca entendimiento.
4. Deja de pensar en lo que te frustró.
5. Si no funcionó a tu manera, inténtalo a la manera de Dios.
6. Ten presente que Dios está contigo y que quiere lo mejor para ti.✅
*Grabado el 26 de febrero de 2023 para Cielos Abiertos (Curaçao)