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Un descubrimiento en el Instituto Salk indica la existencia de un algoritmo que se usa tanto en Internet como en el cerebro humano. En ingeniería de la computación, el control del flujo de información se hace analizando la congestión de las vías de Internet, buscando que las rutas no se encuentren ni atascadas ni sub-utilizadas. Para lograr esto, Internet utiliza un algoritmo denominado "incremento aditivo, disminución multiplicativa" AIMD, que consiste en enviar un paquete de datos y esperar la confirmación por parte del receptor. Si la respuesta es rápida, el ordenador aumenta la velocidad de envío de datos, si es lenta, la retrasa. Ahora, Saket Navlakha, profesor asistente en el Instituto Salk, ha descubierto que nuestro cerebro opera de forma similar. Más información en http://cienciaEs.com
Estudios realizados en Alemania, Corea del Sur y los Estados Unidos indican que cuanto mayores son los ingresos económicos de las personas, de menos tiempo parecen disponer. El estrés ligado a la falta de tiempo se ha visto asociado a una peor salud, tanto física como mental, a una menor sensación de bienestar, a ansiedad y a insomnio. En conclusión, a la resolución del problema del hambre y la miseria, la modernidad ha respondido con una hambruna de tiempo. Ahora, investigadores de las universidades de Harvard, de Maastrich y de British Columbia aborda este interesante asunto y sugieren una solución: Todas las personas, en cualquier país y sea cual sea su nivel de ingresos, ve mejorado su nivel de satisfacción con la vida y su estado de ánimo si invierte dinero en comprar tiempo, es decir, contratar y pagar a alguien para que haga las tareas más aburridas y que más tiempo demandan. Más información en http://cienciaEs.com
La visita al Teatro Romano de Mérida, para asistir a una de las representaciones del "Festival Internacional de Teatro Clásico":http://www.festivaldemerida.es/, nos ha permitido vivir la experiencia de disfrutar de una obra clásica en un entorno que tiene más de dos mil años de antigüedad. El teatro, construido en los años 16 y 15 antes de Cristo, es una joya arquitectónica que originalmente tenía un aforo de 6.000 espectadores, aunque, en la actualidad, su capacidad es algo menos de la mitad. Asistir a la obra de teatro en semejante entorno infunde en nosotros un enorme respeto por los arqueólogos, esas personas, muchas veces anónimas, que rescatan para nosotros la historia y las obras del pasado. Hoy no está Ulises, es Melibea quien nos habla de Arqueología. Más información en http://cienciaEs.com
En 2015, alrededor de 600 millones de adultos y 100 millones de niños eran obesos, y otros tantos millones o más estaban afectados de sobrepeso, ahora son más. La obesidad conduce a un aumento de tejido adiposo blanco, un tejido formado en su mayor parte por un tipo particular de adipocito, la célula almacenadora de grasa por excelencia. Existen también los adipocitos marrones, especializados en quemar las grasas para generar calor, y adipocitos beis (o beige), que se originan en el mismo a partir de los blancos en respuesta a diversas circunstancias del entorno, como por ejemplo el frio. Si pudiéramos inducir por algún medio la transformación de adipocitos blancos en beis sería una manera de luchar contra la obesidad. Investigadores de la Universidad de Purdue, en Indiana, USA, consiguen este objetivo mediante el empleo de nanopartículas. Más información en http://cienciaEs.com
Comenzamos hablando de incunables. Cuando un libro antiguo llega a manos de los expertos, estos tienen descubrir dos cosas: la primera es la información escrita en su interior y la segunda es el recuento de acontecimientos por los que el libro tuvo que pasar desde su creación, hasta el momento actual. Ahora, científicos armados con las técnicas de la química y la biología molecular ayudan a descifrar la segunda parte de la historia. A continuación, hablamos de cómo el descubrimiento de Neptuno creó unas expectativas en la física que fueron destruidas por el Principio de Incertidumbre de Heisenberg. Entrevistamos a José Luis Tain para hablar de los problemas que crean los residuos radiactivos. Y terminamos con una pregunta ¿Cómo aíslan del frío las ventanas de doble cristal? Más información en http://cienciaEs.com
Los chimpancés y los bonobos comparten muchos rasgos comunes con nosotros. Por ejemplo, las tres especies somos sociales y contamos con una elevada dinámica de fusión y de escisión de grupos. Las tres especies muestran igualmente filopatria paterna. La filopatria es la tendencia a permanecer en el lugar donde se ha nacido. Las hembras de las tres especies poseen menor tendencia a este comportamiento, y suelen abandonar el grupo en el que se han criado cuando alcanzan la madurez sexual. A pesar de los parecidos, los comportamientos de los machos dominantes de chimpancés y bonobos son muy distintos. El macho chimpancé es más agresivo y ello llevaría a pensar que el macho dominante conseguiría una mayor descendencia, que el dominante bonobo. Sin embargo, un reciente estudio demuestra que no es así. Más información en http://cienciaEs.com
Aún recuerdo la primera vez que utilicé el microscopio para observar el micro mundo. De pronto, glóbulos rojos, bacterias, parásitos, cristales, estructuras nuevas y fascinantes seres vivos aparecieron frente a mis ojos. Aquello que solo había estado a mi alcance en esquemas, dibujos y fotografías, ahora podía verlos. Una experiencia fascinante. Hoy quiero invitarle a un pequeño viaje, uno verdaderamente pequeño, tanto, que no tendrá que moverse de su lugar, sin embargo, le advierto que puede llegar a parecerle infinito. Más información en http://cienciaEs.com
Desde la más pequeña y solitaria ameba, hasta la neurona más evolucionada de nuestro cerebro, todas las células dependen de su capacidad para comunicarse con el entorno. Como sucede en nuestra vida diaria, para que la comunicación celular tenga éxito, hace falta un emisor, un receptor y un medio a través del cual fluya la información. Así, las células emiten sus mensajes en forma de moléculas químicas que viajan por el medio buscando un receptor. Esos receptores se encuentran en las paredes de las células y, cuando llega hasta ellos la molécula adecuada, se activa una señal que se transmite al interior de la célula, provocando una respuesta. Nuestra invitada, María Teresa Miras Portugal, catedrática del departamento de Bioquímica y Biología Molecular IV en la Facultada de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, se dedica a investigar las cascadas de señalización y los receptores purinérgicos en las células del sistema nervioso. Más información en http://cienciaEs.com
La adaptación a las condiciones del entorno conlleva un cambio en el funcionamiento de los genes localizados en el núcleo de las células. Los ritmos diarios, el ciclo interminable de días y de noches, han obligado a los seres vivos a adaptarse a ellos mediante la generación de ritmos circadianos controlados por ciertos genes. Todos estos cambios están controlados por un "reloj genético" cuyo componente central es un gen que produce una proteína llamada CLOCK. Otro mecanismo universal que afecta al funcionamiento de las proteínas producidas por los genes es el llamado procesamiento alternativo del ARN. Hasta ahora se pensaba que los ritmos circadianos en el procesamiento alternativo del ARN mensajero solo afectaba a los organismos de "sangre fría", pero una nueva investigación indica que también sucede en los organismos de "sangre caliente". Más información en http://cienciaEs.com
A finales de 2016, el dueño de Facebook, Mark Suckerberg y su esposa, se comprometieron a invertir unos 3 mil millones de dólares para "curar, tratar y prevenir todas las enfermedades", a través de una compañía sin ánimo de lucro que, sin embargo, se quedará con todos los derechos para comercializar sus inventos. Como ellos, otros multimillonarios han puesto su dinero a disposición de la investigación en el campo de la salud y la enfermedad. Pero aparece un problema. Comparar el cuerpo a una máquina, usar las técnicas de la ingeniería genética sin más, para corregir errores, entra en conflicto con la teoría de la evolución de Darwin: las máquinas y los computadores no evolucionan, lo que sí hacen los organismos. Más información en http://cienciaEs.com
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