
Sign up to save your podcasts
Or


Hace dos décadas, en la revista Science, se publicaron tres artículos dedicados al descubrimiento de la estructura básica del ribosoma. El ribosoma es la fábrica celular de proteínas en las células, está formado por ARN y proteínas que se organizan en dos subunidades, una algo más grande que la otra. Fue la estructura de la subunidad mayor, más implicada en la química de la síntesis proteica, la que había sido descubierta. Esto tenía implicaciones en la comprensión del origen de la vida y, dado que los ribosomas bacterianos son diferentes de los ribosomas de las células de nuestro cuerpo, se abría la posibilidad de encontrar antibióticos. Hoy nos podemos a preguntar si estas investigaciones han conducido realmente al descubrimiento de nuevos fármacos. Y bien, a lo largo de las dos últimas décadas, sí ha habido avances en la comprensión de la estructura de distintos tipos de ribosomas en distintos tipos de células, sin embargo, estos avances no se han plasmado en descubrimiento de nuevos antibióticos. Más información en https//cienciaes.com
El rover Perseverance se mueve ya por la superficie de Marte. Está en el interior del cráter Jezero, una enorme depresión en la que, en tiempos remotos, había un lago alimentado por el agua de un río que dejó allí una gruesa capa de sedimentos. Tras uno de los descensos más emocionantes que se recuerdan en la historia espacial, Perseverance va poco a poco poniendo en funcionamiento todos sus instrumentos. Uno de ellos es la estación meteorológica MEDA (Mars Environmental Dynamics Analyzer, analizador de la dinámica medioambiental de Marte), desarrollada por el Centro de Astrobiología (CAB) y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA). MEDA está diseñado para medir dirección y velocidad del viento, la temperatura, la humedad, presión atmosférica y la radiación solar. Con los datos que obtenga durante su estancia en Marte, unidos a los proporcionados ya por las estaciones REMS enviada a bordo del Curiosity y TWINS ubicada en la plataforma InSight, científicos como José Antonio Rodríguez Manfredi, investigador principal del proyecto, podrán a mejorar los conocimientos sobre el clima marciano, un conocimiento que será de gran valor para las futuras misiones al Planeta Rojo. Más información en https://cienciaes.com
A finales de agosto del año 2000, inspirado por un brote del conocido virus del Ébola, Jorge Laborda explicaba conceptos importantes sobre las proteínas del virus de una manera lo más imaginativa e higiénica posible. No dudaba en comparar la investigación sobre las propiedades de las proteínas del virus con la búsqueda de utilidad de los componentes habituales en un cuarto de baño. Aquella comparación, que podéis escuchar en el podcast hoy, servía para describir cómo se había descubierto la proteína causante de los efectos mortales del virus y abría las puertas a utilizar esos métodos para obtener una vacuna ¿Cómo están hoy las cosas con él Ébola? ¿Han servido de algo estas investigaciones de hace más de 20 años? Y bien, la respuesta es sí. En 2019 se aprobó una vacuna. La vacuna se desarrolló en relativamente poco tiempo y no es una vacuna de ARN, como las del coronavirus, sino basada en un virus recombinante, es decir, modificado por ingeniería genética. Más información en https://cienciaes.com
Un artículo recientemente publicado en la revista científica Science habla de la evolución que han seguido tres especies de cobras hasta desarrollar, de manera independiente, un sistema de defensa curioso, pero muy eficaz. Cuando se sienten amenazadas, en lugar de morder a la víctima, escupen el veneno a los ojos de la persona o animal que las amenaza con gran precisión, provocándole un intenso dolor, lo que posibilita la huida de la serpiente. Este es un ejemplo de lo que se conoce como "evolución convergente". Entre los autores del estudio está Juan José Calvete Chornet investigador del Laboratorio de Venómica Evolutiva y Traslacional en el Instituto de Biomedicina de Valencia (CSIC). Juan José Calvete investiga sobre venómica, una disciplina científica que estudia los venenos utilizando las técnicas de la genética (genómica), proteómica y la transcriptómica para comprender su composición y aplicar ese conocimiento a la elaboración de antídotos y fármacos. Más información en https://cienciaes.com
Comer un aguacate al día como parte de la dieta puede ayudar a mejorar la salud intestinal, indica un nuevo estudio de la Universidad de Illinois. El estudio incluyó a 163 adultos entre los 25 y 45 años, con sobrepeso o con obesidad, pero saludables. Recibieron una comida diaria que reemplazaba la que consumían bien fuera al desayuno, el almuerzo o la cena. Un grupo comía un aguacate en esa comida, lo que no hacían los del grupo control. Los investigadores encontraron que las personas que consumen un aguacate cada día como parte de una comida tienen una abundancia mayor de microbios intestinales, que trocean la fibra y producen metabolitos que ayudan a una buena salud del sistema digestivo. También la diversidad de su microbioma es mayor. Más información en https://cienciaes.com
La informatización de la biología y la generación de vida artificial tiene ya una larga historia. Jorge Laborda escribía sobre este tema hace ya dos décadas y, decía entonces, que los avances del conocimiento en informática y en biología habían conducido a una interacción entre biología, matemáticas e informática, gracias a la cual, se habían logrado simular muchas interesantes propiedades de sistemas, como el origen de la vida, el funcionamiento de redes neuronales, aspectos de la embriogénesis, etc. Ahora, aunque los avances han abierto un profundo conocimiento en muchos campos, en otros, las expectativas creadas entonces están aún lejos de haberse cumplido y una prueba de ello está en las dificultades que tenemos para afrontar situaciones como la pandemia actual. Más información en https://cienciaes.com
Todos los tejidos y órganos del cuerpo están bañados en un líquido por el que patrullan decenas de proteínas diferentes que entablan una especie de guerra química contra los microorganismos que nos atacan. Estas moléculas especiales están en estado de alerta para detectar las moléculas de bacterias, virus u hongos. El conjunto se conoce como "sistema del complemento" y es tan extraordinario que puede envolver al invasor, desarrollar una especie de taladro capaz de abrir agujeros en su membrana para matarlo y generar señales de aviso que den la voz de alarma ente el resto de los defensores del cuerpo. El sistema del complemento es el protagonista de esta segunda entrega de entrevistas con Jorge Laborda para aprender cómo funciona el sistema inmunitario. Más información en https://cienciaes.com
Hace solo dos millones de años, a principios del Pleistoceno, había en el mundo cuatro estirpes de anfibios. Hoy solo tenemos tres: las ranas y sapos, de cuerpo corto y grueso, patas traseras más largas que las delanteras, y generalmente sin cola; las salamandras y tritones, de cuerpo largo y cilíndrico, patas cortas y cola larga; y las cecilias, que no tienen patas. La cuarta estirpe es la de los albanerpetóntidos, de la que conocemos entre diez y veinte especies repartidas en seis géneros, y que vivieron desde mediados del Jurásico hasta el Pleistoceno. Los albanerpetóntidos son animales pequeños, de pocos centímetros de longitud, semejantes a lagartijas o salamandras con la piel cubierta de escamas óseas parecidas a las de los peces. Más información en https://cienciaes.com
El primer borrador del genoma humano fue terminado en el año 2000 y presentado al mundo a bombo y platillo. Fue un acontecimiento extraordinario que algunos llegaron a comparar con la llegada del ser humano a la Luna o con el descubrimiento de América. Por aquel entonces Jorge Laborda escribía un artículo analizando las repercusiones que tendría en el futuro el descubrimiento. Hace unos meses se cumplieron 20 años de aquel anuncio y es un buen momento para preguntarse ¿a llegado a alcanzar la realidad de la Investigación y la ciencia las expectativas generadas por la secuenciación del Genoma Humano? Hoy os invitamos a escuchar lo que se decía entonces y la respuesta a esa pregunta. Más información en https://cienciaes.com
Generamos basura a tal ritmo que prácticamente no existe lugar de la Tierra que no esté invadido por ella. Un porcentaje muy elevado de toda esa basura está compuesto por materiales plásticos que son arrastrados por el agua y vertidos a mares y océanos. Hay regiones marítimas donde la acumulación de basura ocupa una superficie enorme, la más grande, en el Pacífico, forma una enorme isla flotante que abarca una superficie tres veces superior a la de España. No obstante, salvo en esos casos de grandes acumulaciones, la basura flotante es difícil de detectar debido a su dispersión y a factores como las olas, el viento o el reflejo de la superficie de las aguas. Por esa razón son necesarias nuevas herramientas que permitan el estudio. El investigador predoctoral Odei García Garín habla de MARLIT, una aplicación web que utiliza técnicas de inteligencia artificial para detectar y cuantificar los plásticos flotantes en el mar. Más información en https://cienciaes.com
From the publisher's feed