
Sign up to save your podcasts
Or


No todas las células de nuestro organismo pueden poseer la misma longevidad. Los neutrófilos que fagocitan bacterias, por ejemplo, llevan una vida intensa, pero corta, mientras que las neuronas forman redes conectadas cuya estructura debe ser mantenida toda la vida del organismo. El principal proceso que afecta a la longevidad de cada tipo celular es el proceso de muerte celular programada, llamado, en lenguaje científico, apoptosis. La investigación científica ha desvelado que el mecanismo de suicidio dispone de varias proteínas que lo regulan, producidas por la actividad de sus genes correspondientes. Algunas de esas proteínas son pro-suicidio y otras son anti-suicidio. Investigadores de la Universidad de California han descubierto recientemente que las neuronas poseen alguna proteína anti-suicidio que hace mucho mas difícil su muerte y que esta proteína proviene del mecanismo de procesamiento alternativo de un gen llamado BAK1. Más información en https://cienciaes.com
Las imágenes obtenidas mediante satélites artificiales, unidas a la capacidad de análisis que proporciona la Inteligencia Artificial, se han convertido en una ayuda muy importante para los arqueólogos. Un grupo de científicos, dirigido por nuestro invitado, Hèctor A. Orengo, investigador del Instituto Catalán de Arqueología Clásica, ha utilizado esas nuevas tecnologías para estudiar una amplia región de Pakistán conocida como el desierto de Cholistán. La región, ahora árida y seca, hace más de 4.500 años estaba surcada por un gran río y numerosos afluentes a cuyas orillas florecía una gran cantidad de asentamientos humanos de la civilización del Indo. El análisis de las imágenes de 36.000 kilómetros cuadrados del desierto ha revelado la ubicación de más de 300 nuevos sitios arqueológicos desconocidos hasta ahora. Más información en https://cienciaes.com
Historias y leyendas hablan de maldiciones que protegen a las tumbas faraónicas con signos mágicos, trampas diabólicas y todo tipo de amenazas imaginables, para castigar a los profanadores en este mundo y en el más allá. La Ciencia no cree en esas cosas pero los resultados de ciertas investigaciones, a veces, parecen sumarse a ellas. Investigadores canadienses y egipcios decidieron medir la radiactividad ambiental tumbas de monumentos del antiguo Egipto. Los detectores marcaron índices notables de radiación alfa en la Pirámide de Sakhm Khat en Saqqara y en la Tumba de Serapeum ¿A qué era debida esa radiactividad? ¿Acaso algún poderoso faraón tuvo en sus manos el secreto de la energía atómica cuatro mil años antes de su descubrimiento? Nada de eso, la Ciencia encontró la respuesta: El radón. Más información en https://cienciaes.com
Durante el pico de la epidemia, en Holanda, dos parejas hermanos con una edad media de 26 años necesitaron ser ingresadas en el hospital y sometidas a ventilación mecánica. Uno de los cuatro no sobrevivió. Esta situación era sorprendente y los científicos decidieron estudiarla. Los investigadores intentaron encontrar alguna mutación compartida por los hermanos que afectara a algún gen implicado en la respuesta defensiva del sistema inmunitario frente al coronavirus. Esta intuición se reveló cierta. La primera pareja de hermanos mostró una mutación que había eliminado unas cuantas "letras" en el ADN del gen llamado TLR-7. La segunda pareja de hermanos también poseía una mutación en el mismo gen, TLR-7 ¿Qué función inmunitaria desempeña el gen TLR-7? Este gen es uno de los diez genes TLR con los que contamos los humanos que producen proteínas especializadas en detectar componentes moleculares de los microorganismos. La proteína TLR-7 es la encargada de detectar ARN extraño y precisamente, el genoma del coronavirus SARS-CoV-2, causante de la COVID-19, está formado por ARN. Más información en https://cienciaes.com
En el desierto del sur de Judea, a 11 km al sur de la ciudad moderna de Arad, en la pared de roca que bordea el lecho seco de un río se encuentra una abertura estrecha por la que se accede a la cueva Nahal Hemar. La cueva, descubierta 1983, proporcionó uno de los conjuntos más ricos de herramientas, huesos y artefactos utilizados por los seres humanos del Neolítico precerámico: una máscara de piedra, cráneos modelados, restos de una estatua, estatuillas de hueso y herramientas de pedernal. Entre las abundantes herramientas líticas se encuentra una colección extraordinaria de cuchillos que, por su forma, reciben el nombre de cuchillos del tipo Nahal Hemar. El análisis microscópico del filo de los cuchillos sugiere que fueron utilizados durante rituales de culto para descarnar a los muertos. Los resultados han sido publicados en Quarternary International por Ferran Borrell, Juan José Ibáñez y Ofer Bar-Yosef. Más información en https://cienciaes.com
En un estudio pionero, Robert Reinhart, profesor asistente de psicología y ciencias del cerebro en la Universidad de Boston y John Nguyen, estudiante de doctorado, demuestran que la electro-estimulación puede mejorar la conocida como "memoria de trabajo" o "memoria operativa", esa que nos permite tomar decisiones, razonar, memorizar la lista de la compra y, ojalá, recordar dónde dejamos las benditas llaves. La memoria operativa empieza a declinar al final de los 20 años o al inicio de los 30, explica Reinhart, a medida que ciertas regiones del cerebro inician un proceso gradual de desconexión o de disminución en la coordinación. Cuando se llega a los 60 o 70, esos circuitos neuronales se han deteriorado lo suficiente como para que sus efectos sean notorios en forma de dificultades cognitivas. Los experimentos indican que la electro-estimulación del cerebro de personas que rondan los 70 años mejora notablemente su memoria de trabajo. Más información en https://cienciaes.com
¿Sería posible que microorganismos no terrestres pudieran causar pandemias si llegan hasta nuestro planeta? ¿Cómo respondería nuestro sistema inmunitario a su presencia aquí? Científicos británicos intentan estudiar en el laboratorio cómo responderían los linfocitos T a fragmentos de proteínas formados por aminoácidos no presentes en las proteínas terrestres. Utilizando péptidos, sintetizados artificialmente, que contienen dos aminoácidos poco abundantes en la Tierra, pero que sí abundan en los meteoritos, los investigadores han estudiado la respuesta de linfocitos T aislados de ratones de laboratorio, los cuales funcionan de manera muy similar a los linfocitos T humanos. Los resultados indican con claridad que los linfocitos T detectan de manera menos eficiente a los fragmentos de proteínas que contienen estos dos raros aminoácidos. Los autores del estudio concluyen que de existir microorganismos extraterrestres y ser transportados a la Tierra, podrían suponer una clara amenaza para la salud de la humanidad. Más información en https://cienciaes.com
En el Observatorio de Yebes, que hoy visitamos guiados por su director, el astrónomo Pablo de Vicente, se observa al Universo con grandes antenas capaces de captar las emisiones de radio procedentes de las regiones más energéticas o frías del Universo. Además de las investigaciones astronómicas, el radiotelescopio de 40 metros de Yebes, que participa en redes de Interferometría de Larga Base (VLBI), se utiliza para "Geodesia Espacial". Este tipo de redes permiten calcular, con precisión milimétrica, la distancia entre dos radiotelescopios separados miles de kilómetros, con estos datos es posible detectar el movimiento de las placas tectónicas, las variaciones del campo gravitatorio y de la rotación terrestre y otras medidas geodésicas. Estas observaciones han permitido medir con un una precisión de centímetros la posición del robot InsSight de la NASA en Marte. Más información en https://cienciaes.com
Unas 800 especies de piojos infestan a los mamíferos, incluido los mamíferos marinos. Resulta difícil imaginar cómo pueden estos insectos sobrevivir a lomos de focas, leones y elefantes marinos teniendo en cuenta que estos últimos animales pueden sumergirse hasta los dos mil metros de profundidad. Un grupo de investigadores argentinos ha realizado ahora una serie de experimentos para estudiar qué tipo de adaptaciones han adquirido las especies de piojos de los mamíferos marinos. Utilizando un aparato hidrostático, sometieron a varios piojos de elefantes marinos a presiones de 80 a 200 atmósferas en agua de mar y comprobaron que habían sobrevivido. Por el momento, los autores solo pueden especular sobre las razones de tan sorprendentes capacidades. Más información en https://cienciaes.com
Todos nosotros nacemos de una única célula, el embrión, a partir de la cual se genera todo nuestro cuerpo. Ahora bien, ¿cómo sabe el embrión dónde y cómo debe formar cada miembro respetando el esquema corporal que tenemos? Para formar el brazo, el embrión debe generar un abultamiento, el primordio, a partir del cual se creará el brazo, codo, antebrazo y la mano. La aparición de las distintas partes, en orden exacto, se debe a un conjunto complejo de interacciones moleculares y genéticas que son objeto de investigación. Ahora, un grupo de investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) ha identificado un sistema que aporta información a las células del embrión sobre la posición que ocupan en las extremidades durante el desarrollo. Los resultados han sido publicados en un artículo en Sciencie Advances, cuya primera autora es Irene Delgado Carceller, nuestra invitada en Hablando con Científicos. Más información en https://cienciaes.com
From the publisher's feed