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Comenzamos el programa con la invención, por Investigadores de la Universidad Penn State, USA, de un recubrimiento para las tazas de los inodoros inspirado en la estructura molecular de superficies naturales que repelen altamente el agua. El invento promete ahorrar hasta el 90% del agua empleada habitualmente en eliminar nuestros productos fecales. A continuación, comentamos tres artículos publicados en Nature que analizan el fogonazo de rayos gamma más energético jamás detectado. El acontecimiento ha sido observado con los telescopios de la Corporación MAGIC, en la isla de la Palma, en Canarias. La tercera noticia que hoy comentamos habla de cómo una especie de guerra genética entre los sexos conduce a una gran diversidad. Y terminamos presentando al segundo visitante extrasolar detectado que llega hasta nosotros. Su nombre es 2I / Borisov, fue descubierto el 30 de agosto y pronto pasará por su punto más cercano al Sol. Más información en https://cienciaes.com
El descubrimiento de que los tumores pueden generar moléculas que frenan la acción del sistema inmunitario, y evitar así ser eliminados por este, ha permitido el desarrollo de inmunoterapias contra el cáncer denominadas "de punto de bloqueo", porque intentan impedir que los tumores bloqueen la actividad del sistema inmunitario. Pero las células tumorales de diferencian de las normales porque tienen mutaciones que muestran distintos "rostros" al sistema inmune, si el rostro difiere poco del que tiene una célula normal, el cáncer no será detectado. Cada célula posee seis "rostros", cada uno de un tipo, pero que pueden, además, poseer miles de "narices" diferentes. Las "narices" son, de hecho, trocitos de proteínas celulares. Investigadores de la Universidad de Pennsylvania, haciendo uso de las nuevas tecnologías de análisis de ADN y utilizando métodos bioinformáticos, son capaces ahora de analizar las "narices" particulares de los tumores de cada paciente y de determinar así el grado de probabilidad de éxito de la terapia de punto de bloqueo. Más información en https://cienciaEs.com
Los últimos informes sobre la evolución del clima en la Tierra ponen especial interés en lo que sucede en los océanos, y no es de extrañar, porque, al fin y al cabo, el 71% de la superficie terrestre está cubierta de agua. Sacar conclusiones globales de lo que sucede en esa enorme masa líquida es muy complicado y queremos saber cómo se hace. Hoy hablamos con un investigador que se dedica a estudiar la evolución de la temperatura, la salinidad, la riqueza en oxígeno o los cambios de acidez de las aguas oceánicas. Denis Gilbert lleva años participando en el proyecto ARGO, un esfuerzo de investigación que ha desplegado por todos los océanos terrestres más de 3800 boyas, cargadas de sensores, que obtienen información continua sobre cambios que se producen en las aguas hasta 2.000 metros de profundidad. Más información en https://cienciaEs.com
En los organismos pluricelulares, el intercambio de información genética ocurre mediante la reproducción sexual, básicamente entre individuos que pertenecen a la misma especie. La transferencia genética lateral (TGL) entre individuos que no pertenecen a la misma especie se ha demostrado en algunos casos, pero su frecuencia, no es aún muy clara, aunque bien visto es un ejemplo de que la naturaleza está haciendo el papel de acelerar la evolución lo que resulta en características con un valor adaptativo más alto. Investigadores del Departamento de Ciencias de Animales y Plantas de la Universidad de Sheffield han encontrado que las gramíneas, saltándose el principio darwiniano de la transmisión de los caracteres en sentido vertical, de padres a hijos, lo hacen de forma horizontal. Este mecanismo les permite a los organismos que lo implementan saltarse el proceso largo de la evolución y ponerse al frente de la fila, tomando genes que adquieren de especies distantes y sin relación con ellos. Más información en https://cienciaEs.com
Cocinar los alimentos aumenta en gran medida su valor calórico, porque facilita de manera muy importante la digestibilidad, tanto de los hidratos de carbono como de las proteínas. Gracias al efecto que el cocinado de los alimentos ejerce sobre su valor nutritivo aprovechable, nuestra especie evolucionó. El tamaño de las mandíbulas, el intestino y el estómago se redujo pero, al ser más nutritivos los alimentos, podían obtener energía suficiente para alimentar un cerebro más grande. El cambio de dieta afectó también a las poblaciones de bacterias de nuestro intestino. Ahora, un grupo de investigadores ha investigado cómo afecta una dieta cruda y cocinada a la flora bacteriana de ratones de laboratorio y ha descubierto que los genes activados fueron muy diferentes. Entre ellos se encontraban genes que luchan contra los antibióticos, en particular contra los producidos de forma natural por las plantas para protegerse de las bacterias, que son inactivados por el calor y que ya no se encuentran, por ello, activos en los alimentos cocinados. Más información en https://cienciaEs.com
Los microfósiles son criaturas diminutas que nos ayudan a comprender los grandes eventos climáticos del pasado. Nuestra invitada, Laia Alegret estudia los foraminíferos, unos seres unicelulares que se protegen con un caparazón calcáreo y que, cuando mueren, se acumulan en el fondo de mares y océanos. En un artículo publicado en PNAS, Laia Alegret y sus colegas han estudiado los foraminíferos que vivieron tras acontecimientos globales que provocaron grandes extinciones en masa. El más importante fue el provocado por el impacto del asteroide que acabó con el 75% de las especies del planeta, hace 66 millones de años. Pero hubo otros, como el que, hace 55 millones de años, elevó entre 6ºC y 8ºC la temperatura de los ambientes terrestres y 4ºC de las aguas oceánicas. Los foraminíferos fósiles hablan de lo ocurrido en aquellos tiempos para que, aprendiendo del pasado, podamos comprender el presente y el futuro. Más información en https://cienciaes.com
Un grupo internacional de científicos ha logrado medir el radio de carga de un protón bombardeando moléculas de hidrógenos con electrones. La medida es un 5% menor que la obtenida en experimentos anteriores. Científicos de China, Hong Kong y Japón, utilizan el sistema de defensa bacteriano contra ciertos virus como herramienta para modificar el genoma de una bacteria multirresistente y descubrir así los mecanismos de resistencia a los antibióticos. Un macro análisis de más de 19.000 publicaciones sobre los efectos del ejercicio físico en la salud revela que las personas que corren de forma moderada habitualmente reducen en un 27% el riesgo de tener una muerte prematura. Un grupo de investigadores de varios países europeos descubren que el ácido láctico producido en el metabolismo anaeróbico de la glucosa, es una molécula importante para el mantenimiento de un pernicioso estado inflamatorio en la artritis reumatoide, una enfermedad autoinmunitaria. Más información en https://cienciaEs.com
El congreso de la sociedad europea de oncología médica (ESMO) celebrado en 2019 ha revelado interesantes avances en la lucha contra el cáncer. Se han presentado dos nuevos métodos de detección y diagnóstico del cáncer que se basan en la extracción de sangre y en la secuenciación del ADN que en ella se encuentra. Las células cancerosas, como las normales, al morir dejan restos que pasan a la sangre y pueden ser estudiados para determinar tanto la presencia como el tipo de cáncer. Utilizando las últimas tecnologías de secuenciación del ADN, dos grupos de investigadores han logrado detectar en la sangre de pacientes con cáncer la presencia de ADN con las mutaciones y modificaciones químicas propias de los tumores. Más información en https://cienciaEs.com
Vivimos en un mundo inmerso en múltiples formas de energía, una energía que aprovechamos en una mínima cantidad. Captamos una pequeñísima parte de la energía luminosa del entorno, pulsamos interruptores, andamos, corremos y desarrollamos multitud de actividades que desperdician energía mecánica, vivimos en entornos artificialmente acondicionados, provocamos vibraciones al paso de nuestros vehículos e inundamos el mundo de sonidos. Y, en medio de tanta energía desaprovechada, los teléfonos móviles, ordenadores y aparatos de todo tipo necesitan pilas, baterías o conexión a la red eléctrica para funcionar ¿Qué pasaría si esos dispositivos fueran capaces de recoger la energía residual del ambiente por sí mismos? Esta es la propuesta de Ana Isabel Borrás, investigadora del Instituto de Ciencia de Materiales de Sevilla. Más información en https://cienciaes.com
Hace unos ciento diez millones de años, a principios del Cretácico, el clima del nordeste de Brasil era tropical, semejante al de hoy en día. La vegetación, entre la que abundaban las cícadas y las coníferas, estaba adaptada a ambientes secos. En la región habitaban cocodrilos, dinosaurios, tortugas y una gran variedad de pterosaurios, entre los que destaca por su gran tamaño Thalassodromeus. Solo conocemos esta especie por un cráneo roto y algunos fragmentos dudosos, pero es suficiente para distinguirlo de otras especies conocidas. Thalassodromeus, significa "corredor del mar", porque los autores de la descripción, los paleontólogos brasileños Alexander Kellner y Diogenes de Almeida Campos, encontraron semejanzas entre el pico y el cráneo de Thalassodromeus y los del rayador americano (Rynchops niger), un ave de las costas y ríos de América. Más información en https://cienciaes.com
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