En este nuevo episodio de Flores Rebeldes, conversamos con una artista plástica y activista que nos compartió cómo el arte puede ser un acto de resistencia, amor y rebeldía. A través de su experiencia, hablamos del autocuidado como una práctica política, de la sororidad como sostén entre mujeres, y de la importancia de tejer redes para sobrevivir y sanar juntas. Nuestra invitada nos contó cómo su obra visibiliza las realidades de las mujeres, de las cuerpas disidentes, de la lesbiandad, y de las formas en que la cultura influye en nuestras formas de amarnos, cuidarnos y luchar. Con fuerza y sensibilidad, nos recordó que ser una misma, nombrarse, y crear, también es resistir. Y que en este mundo hostil, protegernos entre todas es urgente y revolucionario. Porque el arte también florece en las calles, en las paredes, en los cuerpos y en la comunidad. Porque el arte es trinchera y abrazo.