En muchas películas, los momentos climáticos deben de ser tan intensos, para que la película haya valido la pena. cuando el o los personajes en cuestión, llegan al punto clave en donde rompen los esquemas, atraviesan las 'barreras' o de plano, las circunstancias llegan al momento sorpresa que mejora, perfeccionan o incluso, arruinan la historia.