Era Francia del siglo XIX y un par de curiosos revolucionaron. En algún punto de la Historia los hermanos Lumiere innovaron en las artes y forjaron los cimientos del cine, y aunque esta idea surgió en Europa, no tardó mucho en llegar a Guadalajara.
Casi a finales de ese siglo llegó el cine a Guadalajara. Fue en 1896 cuando el vitascopio, un invento de Edison, y el cinematógrafo, de los hermanos Lumiere, empezaron una carrera que cautivó a los tapatíos: las imágenes tenían movimiento.
Así empezaron las primeras proyecciones en esta ciudad.