¿Las últimas películas de los grandes directores son por fuerza una despedida? Si es así, la de John Huston -adaptando el último cuento de Dublineses, de James Joyce- es una monumental.
Un filme, pero también una ópera, una novela decimonónica, un fresco de la Italia revolucionaria. Senso es muchas cosas, aparte de ser el filme que anticipó a Il Gatopardo.