Civitas Orationis

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By Ciudad OraciónReligion & Spirituality
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Civitas Orationis episodes

  • Conversión real: ¿Cómo volver a Dios? Panel #95

    La conversión no es solo un esfuerzo humano, sino una respuesta al amor de Dios que nos llama.✨ Conversión real: ¿Cómo volver a Dios? ✨Invitados:Nora Pamplona: ModeradoraSara Morales: InvitadaDescubre cómo renovar tu fe y dar pasos firmes hacia Dios. ¡No te lo pierdas! Comparte e invita a otros. 🙏🔥

    1 hr 2 min
  • San José: el santo del silencio, modelo de padre y esposo. Panel # 94

    El santo de los hombres santos, nacido de hombre y de mujer, José, fue un Varón que se santificó en el silencioso oficio de ser Esposo y asumir el papel de padre adoptivo de Jesús.José, en su humilde taller supo escuchar en su corazón la Voz de Dios, sin desconectar con Él por las tareas del trabajo, como igual hizo Mi Madre.José supo convertir su trabajo en oración, como igual hizo Mi Madre. Para Ellos el trabajo y la responsabilidad de sacar adelante un hogar no fue pesada cruz ni insoportable yugo, sino cruz suave y yugo liviano, porque llevaron la cruz de Jesús y no la de ellos. Leo J. Mart. En esta noche de panel Cap. 94, nos acompañan:Esteban Aristizábal - PanelistaJorge López - Moderador

    1 hr 10 min
  • ¿Qué es el año Jubilar? Todo lo que debes saber sobre este tiempo de regalos espirituales.

    🌟 **¡Imperdible Live sobre el Jubileo 2025!** 🌟

    El Jubileo es mucho más que una celebración litúrgica; es un llamado a la conversión, la esperanza y la unidad. Al explorar sus curiosidades y tradiciones, estamos invitados a profundizar en el significado de este tiempo santo y renovar nuestro compromiso con Dios y con la comunidad.

    Acompáñanos en una charla profunda y reveladora sobre este evento histórico. **

    Fe, esperanza y transformación te esperan.** 🔔 **Activa el recordatorio y únete!** #Jubileo2025 #EsperanzaQueNoDefrauda

    1 hr 6 min
  • CUARESMA Morir a si mismos / Leo J. Mart. / Panel # 92

    🟣 Cuaresma: Qué es y cómo vivirla bien 🟣

    Acompáñanos en nuestro canal de Civitas Orationis, donde hablaremos sobre el verdadero significado de la Cuaresma y cómo podemos vivirla cómo auténticos católicos. 🙏✝️

    ¡No te lo pierdas! Comparte y prepárate para este tiempo de conversión. 🙌🔥

    1 hr 8 min
  • La tempestad calmada / Evangelio narrado por Jesús (Leo J. Mart.)

    Sábado 1 de febrero de 2025

    Nos dice Nuestro Fundador Leo J. Mart:
    Según los relatos Evangélicos, a la luz de la oración, invité a Jesús para que me contara su Vida y me explicara las Parábolas, como le pedían sus discípulos.
    Mi sorpresa fue que Jesús aceptó de inmediato la invitación y, Él mismo se ofreció a narrar los sucesos de su vida.
    No hay aquí nada nuevo, lo mismo que ya sabíamos; pero relatado y comentado por Jesús.
    No encontrarás aquí datos curiosos sino luces profundas, expresadas de una forma muy sencilla.
    No hay aquí nada de extraño; nada nuevo: lo viejo relatado de una forma nueva, eso sí.
    Encontrarás “cosas viejas” que quizás no habías entendido, y “cosas nuevas”, sacadas de lo viejo, que suenan novedosas. Así es el Reino de los Cielos – dice Jesús-.
    Comprobarás una vez más que Jesús está presente entre nosotros: “Sabed que yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28,20).
    Si hay alguna frase aquí que te estremezca, no lo dudes, es Jesús quien te la dice para que la incorpores en tu vida.
    Y, ¡Jesús!, si hay algo aquí que no te guste, perdóname, Señor, que copié mal porque Tú hablas demasiado bajo y yo soy sordo: ¡Tú lo sabes!
    Te agradezco, Jesús, la paciencia que has tenido conmigo: a las horas más impropias te he llamado y siempre a cualquier hora Tú has venido. Perdóname también Jesús, las veces que te he hecho esperar y te he quedado mal.
    Tú, Jesús, no te cansas de hablar; pero yo si me he cansado de copiar: a veces me han quedado doliendo las espaldas y ardiendo mis ojos de cansancio, y mi corazón ardiendo de gozo.
    Tú, siempre, Señor estás disponible para aquellos que te escuchan –me lo has dicho, y comprobado-.
    Esa misma Voz de Jesús, que tú también podrás oír en tu interior, sin ruido de palabras, como la escucho yo, se encargará de explicarte lo que conviene en concreto para tu vida.
    Toda estas Narraciones están de acuerdo a las enseñanzas de la Iglesia. No hay aquí nada que contradiga lo que la Iglesia ha enseñado desde hace dos mil años.
    No desea Jesús que vamos a las páginas del Santo Evangelio a teorizar, sino a poner en práctica la Santa Voluntad de Dios. Él, me lo ha repetido muchas veces: “No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre Celestial” (Mt 7,21).
    Le pedimos al Espíritu Santo que juntamente con sus Luces divinas, nos dé las gracias para convertir sus enseñanzas en fuego que queme el alma y en llama que encienda el mundo de su Amor.
    Por último, te respondo a ti, amigo lector, la pregunta que tú tienes en tú mente para hacerme: ¿qué se siente, cuando Jesús le narra a uno el Evangelio? Lo mismo que sintieron los discípulos de Emaús: “¿Acaso no ardía nuestro corazón cuando él nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?”.
    Y otra pregunta que tienes derecho a hacerte: ¿quién es el autor? –el autor: ¡NO!, el copista-.
    ¡Yo soy un pobre diablo, una bolsa de basura! Dios me ha cogido por su cuenta para enseñarme a escuchar su Voz y me puso la tarea de enseñarle a otros a escucharla, como Él me lo ha enseñado a mí.
    ¡La Virgen de la Merced, tiene mucho que ver en todo esto! A Ella le doy las gracias, porque fue un 24 de Septiembre, día de Ella, que recibí el llamado para entregarme a Dios.

    5 min
  • Comienza pequeño el Reino de los Cielos / Evangelio narrado por Jesús (Leo J. Mart.)

    Viernes 31 de enero de 2025

    Nos dice Nuestro Fundador Leo J. Mart:

    Según los relatos Evangélicos, a la luz de la oración, invité a Jesús para que me contara su Vida y me explicara las Parábolas, como le pedían sus discípulos.
    Mi sorpresa fue que Jesús aceptó de inmediato la invitación y, Él mismo se ofreció a narrar los sucesos de su vida.
    No hay aquí nada nuevo, lo mismo que ya sabíamos; pero relatado y comentado por Jesús.
    No encontrarás aquí datos curiosos sino luces profundas, expresadas de una forma muy sencilla.
    No hay aquí nada de extraño; nada nuevo: lo viejo relatado de una forma nueva, eso sí.
    Encontrarás “cosas viejas” que quizás no habías entendido, y “cosas nuevas”, sacadas de lo viejo, que suenan novedosas. Así es el Reino de los Cielos – dice Jesús-.
    Comprobarás una vez más que Jesús está presente entre nosotros: “Sabed que yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28,20).
    Si hay alguna frase aquí que te estremezca, no lo dudes, es Jesús quien te la dice para que la incorpores en tu vida.
    Y, ¡Jesús!, si hay algo aquí que no te guste, perdóname, Señor, que copié mal porque Tú hablas demasiado bajo y yo soy sordo: ¡Tú lo sabes!
    Te agradezco, Jesús, la paciencia que has tenido conmigo: a las horas más impropias te he llamado y siempre a cualquier hora Tú has venido. Perdóname también Jesús, las veces que te he hecho esperar y te he quedado mal.
    Tú, Jesús, no te cansas de hablar; pero yo si me he cansado de copiar: a veces me han quedado doliendo las espaldas y ardiendo mis ojos de cansancio, y mi corazón ardiendo de gozo.
    Tú, siempre, Señor estás disponible para aquellos que te escuchan –me lo has dicho, y comprobado-.
    Esa misma Voz de Jesús, que tú también podrás oír en tu interior, sin ruido de palabras, como la escucho yo, se encargará de explicarte lo que conviene en concreto para tu vida.
    Toda estas Narraciones están de acuerdo a las enseñanzas de la Iglesia. No hay aquí nada que contradiga lo que la Iglesia ha enseñado desde hace dos mil años.
    No desea Jesús que vamos a las páginas del Santo Evangelio a teorizar, sino a poner en práctica la Santa Voluntad de Dios. Él, me lo ha repetido muchas veces: “No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre Celestial” (Mt 7,21).
    Le pedimos al Espíritu Santo que juntamente con sus Luces divinas, nos dé las gracias para convertir sus enseñanzas en fuego que queme el alma y en llama que encienda el mundo de su Amor.
    Por último, te respondo a ti, amigo lector, la pregunta que tú tienes en tú mente para hacerme: ¿qué se siente, cuando Jesús le narra a uno el Evangelio? Lo mismo que sintieron los discípulos de Emaús: “¿Acaso no ardía nuestro corazón cuando él nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?”.
    Y otra pregunta que tienes derecho a hacerte: ¿quién es el autor? –el autor: ¡NO!, el copista-.
    ¡Yo soy un pobre diablo, una bolsa de basura! Dios me ha cogido por su cuenta para enseñarme a escuchar su Voz y me puso la tarea de enseñarle a otros a escucharla, como Él me lo ha enseñado a mí.
    ¡La Virgen de la Merced, tiene mucho que ver en todo esto! A Ella le doy las gracias, porque fue un 24 de Septiembre, día de Ella, que recibí el llamado para entregarme a Dios.

    4 min
  • Luz del mundo / Evangelio narrado por Jesús (Leo J. Mart.)

    Jueves 30 de enero de 2025

    Nos dice Nuestro Fundador
    Según los relatos Evangélicos, a la luz de la oración, invité a Jesús para que me contara su Vida y me explicara las Parábolas, como le pedían sus discípulos.
    Mi sorpresa fue que Jesús aceptó de inmediato la invitación y, Él mismo se ofreció a narrar los sucesos de su vida.
    No hay aquí nada nuevo, lo mismo que ya sabíamos; pero relatado y comentado por Jesús.
    No encontrarás aquí datos curiosos sino luces profundas, expresadas de una forma muy sencilla.
    No hay aquí nada de extraño; nada nuevo: lo viejo relatado de una forma nueva, eso sí.
    Encontrarás “cosas viejas” que quizás no habías entendido, y “cosas nuevas”, sacadas de lo viejo, que suenan novedosas. Así es el Reino de los Cielos – dice Jesús-.
    Comprobarás una vez más que Jesús está presente entre nosotros: “Sabed que yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28,20).
    Si hay alguna frase aquí que te estremezca, no lo dudes, es Jesús quien te la dice para que la incorpores en tu vida.
    Y, ¡Jesús!, si hay algo aquí que no te guste, perdóname, Señor, que copié mal porque Tú hablas demasiado bajo y yo soy sordo: ¡Tú lo sabes!
    Te agradezco, Jesús, la paciencia que has tenido conmigo: a las horas más impropias te he llamado y siempre a cualquier hora Tú has venido. Perdóname también Jesús, las veces que te he hecho esperar y te he quedado mal.
    Tú, Jesús, no te cansas de hablar; pero yo si me he cansado de copiar: a veces me han quedado doliendo las espaldas y ardiendo mis ojos de cansancio, y mi corazón ardiendo de gozo.
    Tú, siempre, Señor estás disponible para aquellos que te escuchan –me lo has dicho, y comprobado-.
    Esa misma Voz de Jesús, que tú también podrás oír en tu interior, sin ruido de palabras, como la escucho yo, se encargará de explicarte lo que conviene en concreto para tu vida.
    Toda estas Narraciones están de acuerdo a las enseñanzas de la Iglesia. No hay aquí nada que contradiga lo que la Iglesia ha enseñado desde hace dos mil años.
    No desea Jesús que vamos a las páginas del Santo Evangelio a teorizar, sino a poner en práctica la Santa Voluntad de Dios. Él, me lo ha repetido muchas veces: “No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre Celestial” (Mt 7,21).
    Le pedimos al Espíritu Santo que juntamente con sus Luces divinas, nos dé las gracias para convertir sus enseñanzas en fuego que queme el alma y en llama que encienda el mundo de su Amor.
    Por último, te respondo a ti, amigo lector, la pregunta que tú tienes en tú mente para hacerme: ¿qué se siente, cuando Jesús le narra a uno el Evangelio? Lo mismo que sintieron los discípulos de Emaús: “¿Acaso no ardía nuestro corazón cuando él nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?”.
    Y otra pregunta que tienes derecho a hacerte: ¿quién es el autor? –el autor: ¡NO!, el copista-.
    ¡Yo soy un pobre diablo, una bolsa de basura! Dios me ha cogido por su cuenta para enseñarme a escuchar su Voz y me puso la tarea de enseñarle a otros a escucharla, como Él me lo ha enseñado a mí.
    ¡La Virgen de la Merced, tiene mucho que ver en todo esto! A Ella le doy las gracias, porque fue un 24 de Septiembre, día de Ella, que recibí el llamado para entregarme a Dios.

    4 min
  • El Sembrador / Evangelio narrado por Jesús (Leo J. Mart.)

    Miércoles 29 de febrero de 2025

    Nos dice Nuestro Fundador
    Según los relatos Evangélicos, a la luz de la oración, invité a Jesús para que me contara su Vida y me explicara las Parábolas, como le pedían sus discípulos.
    Mi sorpresa fue que Jesús aceptó de inmediato la invitación y, Él mismo se ofreció a narrar los sucesos de su vida.
    No hay aquí nada nuevo, lo mismo que ya sabíamos; pero relatado y comentado por Jesús.
    No encontrarás aquí datos curiosos sino luces profundas, expresadas de una forma muy sencilla.
    No hay aquí nada de extraño; nada nuevo: lo viejo relatado de una forma nueva, eso sí.
    Encontrarás “cosas viejas” que quizás no habías entendido, y “cosas nuevas”, sacadas de lo viejo, que suenan novedosas. Así es el Reino de los Cielos – dice Jesús-.
    Comprobarás una vez más que Jesús está presente entre nosotros: “Sabed que yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28,20).
    Si hay alguna frase aquí que te estremezca, no lo dudes, es Jesús quien te la dice para que la incorpores en tu vida.
    Y, ¡Jesús!, si hay algo aquí que no te guste, perdóname, Señor, que copié mal porque Tú hablas demasiado bajo y yo soy sordo: ¡Tú lo sabes!
    Te agradezco, Jesús, la paciencia que has tenido conmigo: a las horas más impropias te he llamado y siempre a cualquier hora Tú has venido. Perdóname también Jesús, las veces que te he hecho esperar y te he quedado mal.
    Tú, Jesús, no te cansas de hablar; pero yo si me he cansado de copiar: a veces me han quedado doliendo las espaldas y ardiendo mis ojos de cansancio, y mi corazón ardiendo de gozo.
    Tú, siempre, Señor estás disponible para aquellos que te escuchan –me lo has dicho, y comprobado-.
    Esa misma Voz de Jesús, que tú también podrás oír en tu interior, sin ruido de palabras, como la escucho yo, se encargará de explicarte lo que conviene en concreto para tu vida.
    Toda estas Narraciones están de acuerdo a las enseñanzas de la Iglesia. No hay aquí nada que contradiga lo que la Iglesia ha enseñado desde hace dos mil años.
    No desea Jesús que vamos a las páginas del Santo Evangelio a teorizar, sino a poner en práctica la Santa Voluntad de Dios. Él, me lo ha repetido muchas veces: “No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre Celestial” (Mt 7,21).
    Le pedimos al Espíritu Santo que juntamente con sus Luces divinas, nos dé las gracias para convertir sus enseñanzas en fuego que queme el alma y en llama que encienda el mundo de su Amor.
    Por último, te respondo a ti, amigo lector, la pregunta que tú tienes en tú mente para hacerme: ¿qué se siente, cuando Jesús le narra a uno el Evangelio? Lo mismo que sintieron los discípulos de Emaús: “¿Acaso no ardía nuestro corazón cuando él nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?”.
    Y otra pregunta que tienes derecho a hacerte: ¿quién es el autor? –el autor: ¡NO!, el copista-.
    ¡Yo soy un pobre diablo, una bolsa de basura! Dios me ha cogido por su cuenta para enseñarme a escuchar su Voz y me puso la tarea de enseñarle a otros a escucharla, como Él me lo ha enseñado a mí.
    ¡La Virgen de la Merced, tiene mucho que ver en todo esto! A Ella le doy las gracias, porque fue un 24 de Septiembre, día de Ella, que recibí el llamado para entregarme a Dios.

    12 min
  • La familia verdadera / Evangelio narrado por Jesús (Leo J. Mart.)

    Martes 28 de febrero de 2025

    Nos dice Nuestro Fundador
    Según los relatos Evangélicos, a la luz de la oración, invité a Jesús para que me contara su Vida y me explicara las Parábolas, como le pedían sus discípulos.
    Mi sorpresa fue que Jesús aceptó de inmediato la invitación y, Él mismo se ofreció a narrar los sucesos de su vida.
    No hay aquí nada nuevo, lo mismo que ya sabíamos; pero relatado y comentado por Jesús.
    No encontrarás aquí datos curiosos sino luces profundas, expresadas de una forma muy sencilla.
    No hay aquí nada de extraño; nada nuevo: lo viejo relatado de una forma nueva, eso sí.
    Encontrarás “cosas viejas” que quizás no habías entendido, y “cosas nuevas”, sacadas de lo viejo, que suenan novedosas. Así es el Reino de los Cielos – dice Jesús-.
    Comprobarás una vez más que Jesús está presente entre nosotros: “Sabed que yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28,20).
    Si hay alguna frase aquí que te estremezca, no lo dudes, es Jesús quien te la dice para que la incorpores en tu vida.
    Y, ¡Jesús!, si hay algo aquí que no te guste, perdóname, Señor, que copié mal porque Tú hablas demasiado bajo y yo soy sordo: ¡Tú lo sabes!
    Te agradezco, Jesús, la paciencia que has tenido conmigo: a las horas más impropias te he llamado y siempre a cualquier hora Tú has venido. Perdóname también Jesús, las veces que te he hecho esperar y te he quedado mal.
    Tú, Jesús, no te cansas de hablar; pero yo si me he cansado de copiar: a veces me han quedado doliendo las espaldas y ardiendo mis ojos de cansancio, y mi corazón ardiendo de gozo.
    Tú, siempre, Señor estás disponible para aquellos que te escuchan –me lo has dicho, y comprobado-.
    Esa misma Voz de Jesús, que tú también podrás oír en tu interior, sin ruido de palabras, como la escucho yo, se encargará de explicarte lo que conviene en concreto para tu vida.
    Toda estas Narraciones están de acuerdo a las enseñanzas de la Iglesia. No hay aquí nada que contradiga lo que la Iglesia ha enseñado desde hace dos mil años.
    No desea Jesús que vamos a las páginas del Santo Evangelio a teorizar, sino a poner en práctica la Santa Voluntad de Dios. Él, me lo ha repetido muchas veces: “No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre Celestial” (Mt 7,21).
    Le pedimos al Espíritu Santo que juntamente con sus Luces divinas, nos dé las gracias para convertir sus enseñanzas en fuego que queme el alma y en llama que encienda el mundo de su Amor.
    Por último, te respondo a ti, amigo lector, la pregunta que tú tienes en tú mente para hacerme: ¿qué se siente, cuando Jesús le narra a uno el Evangelio? Lo mismo que sintieron los discípulos de Emaús: “¿Acaso no ardía nuestro corazón cuando él nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?”.
    Y otra pregunta que tienes derecho a hacerte: ¿quién es el autor? –el autor: ¡NO!, el copista-.
    ¡Yo soy un pobre diablo, una bolsa de basura! Dios me ha cogido por su cuenta para enseñarme a escuchar su Voz y me puso la tarea de enseñarle a otros a escucharla, como Él me lo ha enseñado a mí.
    ¡La Virgen de la Merced, tiene mucho que ver en todo esto! A Ella le doy las gracias, porque fue un 24 de Septiembre, día de Ella, que recibí el llamado para entregarme a Dios.

    4 min

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