Es importante entender que la mayoría de los aportes que la reforma legó, no fueron ni pretendieron ser originales ni innovadores.
Lo más triste en el día de hoy es que existen iglesias que han olvidado su herencia, sus raíces, el costo de aquellos que lucharon y dieron sus vidas para que podamos gozar de libertad y la libertad de tener la biblia abierta, si realmente abrimos la biblia como se debe, estamos seguros de que sucederían grandes cosas, grandes cambios y maravillas en la sociedad.