La condena del exjefe político serbio bosnio en la guerra de los Balcanes, Radovan Karadzic, fue elevada de 40 años a cadena perpetua por un tribunal de apelaciones de la ONU en La Haya. Inicialmente, en 2016, Karadzic fue condenado a 40 años de prisión por los genocidios de Srebrenica y Sarajevo en los años noventa. El tribunal de apelaciones consideró que la pena era demasiado leve para la gravedad de sus crímenes y cambió el fallo. Al exjefe politico serbio se le inculpa de persecusión, exterminación, asesinato, actos inhumanos entre otros.