Durante siete meses, los habitantes del estado Zulia, al noroeste de Venezuela, han experimentado apagones repentinos y racionamiento eléctrico, que en ocasiones, supera las 8 horas diarias. La Cámara de Comercio de Maracaibo advierte que el 70% de la capacidad productiva de la capital juliana ha caído como consecuencia de la crisis eléctrica.