El papa Francisco firmó este miércoles un decreto que reconoce un milagro del arzobispo de San Salvador Óscar Arnulfo Romero, así como un segundo milagro por la intercesión de Paulo VI y con ello se despeja el camino para proclamarlos santos. Se reconoce también el milagro atribuido a una paraguaya, la venerable sierva de Dios María Felicia de Jesús Sacramentato, que sería ahora beata.