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¿Te has encontrado alguna vez entusiasmada por un proyecto, curso o idea y a mitad de camino… te desinflas y lo dejas a medias?
Se te queda la sensación de tener algo pendiente dando vueltas en tu cabeza, como un recordatorio incómodo que no sabes bien cómo gestionar.
Si te sientes identificada, tranquila que no estás sola.
> Escucha el audio aquí –>Merece la pena empezar algo nuevo si has dejado algo a medias?
Hace poco, una clienta me compartió que quería avanzar en su desarrollo personal pero se sentía frenada porque, en el pasado, dejó uno de mis cursos sin terminar.
Su duda era:
“¿Es mejor terminar lo que dejé pendiente o puedo avanzar ahora mismo con algo nuevo (en este caso un servicio de coaching para exclientas)?”
¿Te ha pasado alguna vez?
Sentir que, aunque tienes ganas de avanzar, algo que has dejado pendiente te frena…
Tiene que ver con una trampa mental muy habitual: pensar que no puedes avanzar si antes no “cierras” todas las etapas anteriores.
Pero déjame que te avance algo importante:
Hay muchas razones:
– No era el momento adecuado.
Si sientes que algo que has dejado sin terminar te está frenando, aquí tienes algunas ideas para liberarte de esa carga:
1. Haz las paces con lo que dejaste atrás. Como si fuera tan fácil, ya lo sé, pero considera aceptar que en ese momento lo hiciste lo mejor que podías con los recursos y la energía que tenías.
2. Identifica lo que necesitas ahora. Pregúntate: ¿qué sería más útil para mí en este momento? Quizás ese curso, proyecto o idea ya no encaje con tus prioridades actuales. O quizá te sirva empezar de nuevo o retomar solo una parte.
3. Céntrate en avanzar. En lugar de intentar “arreglar” lo que no terminaste, pregúntate qué puedes hacer hoy para acercarte a tus metas. Avanzar no significa hacerlo todo perfecto, significa seguir moviéndote.
O quizá necesites descansar, está bien también, un descanso meditado y planificado, no como huída sino como recuperación.
4. Permítete aprender de la experiencia. ¿Qué te ha enseñado dejar aquello a medias? Tal vez te ayudó a descubrir que no era para ti o que necesitas otras cosas en esta nueva etapa.
Tal vez te haya ayudado o enseñado a no ser tan exigente contigo misma, a que no pasa nada por dejar cosas a medias, a ser menos rígida y más flexible, a que tu tiempo es oro y no todo lo que empiezas lo tienes que acabar…
Si eres de las personas que sienten que quieren avanzar, pero necesitas claridad y orden para hacerlo, aquí te dejo algunas recomendaciones:
No dejes que lo que tienes pendiente te frene.
Es normal sentir que algo inconcluso pesa, pero no dejes que eso se convierta en una barrera. Recuerda que todo tiene su momento y que avanzar no siempre requiere cerrar todo lo anterior.
A veces, lo que realmente necesitas es un enfoque diferente, un nuevo punto de partida o simplemente el impulso para retomarlo.
Lo acabas o no. Lo retomas o no. Pero que no te frene en todo lo demás.
Mis cursos y programas, por ejemplo, están diseñados para que puedas aprovecharlos de nuevo en el momento que lo necesites, sin necesidad de haber completado todo de manera perfecta.
Muchos clientes los revisan o repiten después de un tiempo y sacan nuevas enseñanzas, otros los posponen y retoman; otros los hacen a la primera. Cada persona es un mundo y está bien.
No te detengas por lo que no hiciste en su momento. Si sientes que es el momento de dar el siguiente paso, no esperes más.
¿Sientes que estás en este punto? Reflexiona sobre lo que necesitas hoy y da ese paso, aunque sea pequeño. Ya sabes, mi pregunta favorita:
Si alguna vez sientes que necesitas más estructura, apoyo o claridad y decides sumarte a mis cursos o servicios, quiero que sepas que tienes un espacio seguro para retomar o empezar desde cero, sin importar si dejaste algo a medias en el pasado. Estoy aquí para ayudarte a avanzar cuando lo decidas. Todo tiene su tiempo y tú eres quien decide cuándo empezar.
Cuéntame, ¿qué haces tú cuando te sientes atascada por algo que dejaste pendiente? Te leo en los comentarios.
La entrada ¿Merece la pena empezar algo nuevo si has dejado algo a medias? se publicó primero en Coach de la Profesional.
Hay una pregunta que es imprescindible responder y que puede mantener bloqueada mucho tiempo. Me la hacía hace poco una suscriptora:
Aida, no sé distinguir entre la constancia y cuando algo no funciona.
¿Cómo sabes si tienes que perseverar y no rendirte, como se suele decir, o si ha llegado el momento de parar? Te lo cuento hoy…
>> Escucha el audio aquí –> Mega post: Si no me funciona, ¿cuándo paro?
La distinción entre cuándo es momento de parar porque algo no está funcionando y cuándo es necesario seguir siendo constante puede ser difícil de identificar.
Ya he escrito varios posts sobre el tema (y este, este y este), pero hoy quiero añadir algo más.
Bastante más, en realidad.
Algo interesante que quizá no sepas es que, como normal general, solemos parar cuando ya es un poco tarde y hemos aguantado más de lo que queríamos.
Es decir, que es raro que abandonemos antes de tiempo, por si te preocupa y estás pensando ahora mismo «a ver si lo dejo y justo estaba a punto de funcionar«.
Suele suceder lo contrario.
Tardamos más de lo necesario, muchas veces debido al famoso sesgo del coste hundido. Cuanto más inviertes en algo (tiempo, dinero, ilusión, energía, etc) más te cuesta dejarlo.
Y sigues inviertiendo y cada vez te cuesta más, conviertiendose en un círculo vicioso.
No sé quien decía que es como cuando te pasas tu parada de tranvía o autobús, cuanto más te alejes más te costará volver.
Entonces, ¿qué puedes tener en cuenta?
Lo recomendable es hacerlo incluso antes de empezar tu proyecto, porque no se puede seguir indefinidamente en un limbo; pero si ya estás en marcha, pregúntate esto:
¿Qué necesitas que pase para darte cuenta de que se acabó?
Es una pregunta que puede ser dolorosa responder, date tiempo y se honesta contigo misma.
Esto es muy personal, no te dejes llevar por los de otras personas. Necesito que esto pase un máximo de x veces, necesito esto o aquello.
No hace falta que lo hagas para todo pero sí en esas situaciones en las que no tienes claro si seguir insistiendo o ya no.
Son límites que te pones a ti misma, hasta qué punto estás dispuesta a esperar, que no ponga en peligro tu felicidad, salud mental, recursos, etc. Es importante que lo consideres.
¿Qué tendría que pasar para que no dudes más?
¿Estás viendo alguna mejora, por pequeña que sea? Si ves que hay avances quizá puedas seguir un poco más pero si no hay ningún progreso, a pesar de haber intentado diferentes estrategias durante un tiempo considerable, tal vez sea momento de reconsiderar tus opciones.
Si seguir adelante te está drenando en lugar de motivarte, podrías necesitar un cambio de dirección. Eso sí, ten en cuenta si proviene de ese tema o si estás cansada o estresada por otras razones, pero no dejes de lado la parte emocional, es muy importante también. Hablaré de ello más adelante.
A veces lo que no funciona no es el esfuerzo que estás haciendo, sino el objetivo en sí. ¿Sigues queriendo lo mismo? Si lo que estás buscando ya no resuena contigo, parar puede ser la mejor opción.
Si por el contrario, el objetivo sigue siendo importante para ti, quizá el problema esté en la estrategia que usas para alcanzarlo.
Cuando estás demasiado inmersa en una situación, es fácil dejar de ver con objetividad y claridad si es momento de seguir o de hacer un cambio.
Una perspectiva externa de alguien experto en quien confíes puede abrirte nuevas opciones.
Eso sí, elige MUY bien con quien hablas.
¿Abandonar es una tendencia en tu vida? Si tiendes a abandonar proyectos cuando las cosas se complican, tal vez te estés autosaboteando.
Puede que tengas miedo al fracaso o la creencia de que no estás a la altura. Si es así, quizá necesites trabajar en tu constancia y resistencia.
Y al contrario… La otra cara de la moneda.
Si tiendes a ser tan constante y «responsable» que lo sigues intentando todo porque tú no te rindes y siempre consigues lo que quieres, quizá te cueste saber cuándo es momento de parar.
Si te empeñas en un camino sin salida puedes acabar agotada y frustrada. En ese caso, ser flexible, detenerte y evaluar conscientemente tu progreso y resultados pueden ayudarte a decidir si necesitas ajustar tu rumbo o replantear tu estrategia.
– Define un tiempo para evaluar de nuevo. Si no estás segura, puedes darte un plazo definido (ej. 3 meses más) en el que te comprometas a seguir y probar diferentes enfoques. Al final de ese plazo vuelve a evaluar cómo te sientes y si ha habido progreso.
– Usa la técnica de «pre-mortem»de Annie Duke. Imagina que dentro de un año miras hacia atrás y te das cuenta de que todo ha fallado. Luego, pregúntate qué salió mal.
Identificar las razones por las que podría fallar te ayudará a ver si hay problemas que puedes corregir o si la situación realmente no tiene salida.
– Prueba el método de los «Tres Hitos». Establece tres hitos específicos que te gustaría alcanzar en el proyecto en cuestión. Si no puedes alcanzar al menos uno de esos hitos en un tiempo razonable, considera que puede ser momento de evaluar otras opciones.
– La «Prueba de 30 Días». Comprométete a hacer un esfuerzo adicional durante 30 días. Si después de ese tiempo aún no ves resultados o sientes que no es lo que deseas, puedes considerar detenerte.
Y algo interesante, si ves que no consigues los hitos que te habías marcado o que pasa el tiempo y sigues sin tener sin resultados y tú sigues aferrada como una lapa… Es hora de preguntarte qué pasa, a qué te estás aferrando.
– Cierra los ojos e imagina cómo sería tu vida si decidieses seguir adelante y cómo sería si decidieses parar. Visualiza no solo los resultados, sino también el proceso diario. A veces, imaginar el camino en lugar de solo el resultado puede darte más claridad sobre qué opción te llenaría más.
– Aplica la regla del 10/10/10. Pregúntate cómo te sentirías dentro de 10 días, 10 meses y 10 años. Eso te ayudará a valorar las consecuencias a corto, medio y largo plazo. ¿Con qué opción te ves más satisfecha?
Puede que simplemente estés agotada o desmotivada. Date un tiempo, haz una pausa para recuperar la energía y ver las cosas con más claridad. A menudo una perspectiva renovada ayuda a ver soluciones donde antes no las veías.
Antes de decidir parar por completo, experimenta con cambiar una variable en lugar de abandonar. Por ejemplo, si estás trabajando en un proyecto pero te sientes estancada, cambia la estrategia, el horario o el enfoque. A veces pequeños ajustes pueden ser la solución que buscabas.
Haz dos listas: una con los beneficios emocionales que sentirías al seguir siendo constante y otra con los costos emocionales.
A veces nos enfocamos demasiado en los resultados tangibles y olvidamos cómo nos afectan emocionalmente las decisiones. ¿Cómo te sentirás mejor, más realizada, si lo sigues intentando o si paras ya y cambias?
Por último, al menos por ahora ; )
Si decides parar o cambiar de rumbo, no lo veas como un fracaso.
Muchas veces, parar es una decisión sabia y valiente.
El autoconocimiento es clave, y aprender a escuchar tus verdaderas necesidades también es un signo de éxito. Tenemos que tener más compasión y cariño por nosotras mismas y dejar de fustigarnos por cualquier cambio de dirección.
Ser constante es importante, pero ser inflexible puede llevarte a seguir un camino que realmente no te aporta nada. La constancia debe ir acompañada de adaptabilidad y capacidad de aprender de lo que no funciona.
¿Por cuál vas a empezar? Cuéntamelo en los comentarios, me encantará saberlo.
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La entrada Mega post: Si no me funciona, ¿cuándo paro? se publicó primero en Coach de la Profesional.
El otro día (ya sabes que eso puede decir tanto la semana pasada como hace tres meses jaja)…
En una membresía de educación financiera a la que pertenezco comentaron algo que me pareció interesante e importante.
Y que, por supuesto, aplico y extrapolo a los temas que trato aquí: la reinvención profesional.
Mira, esta es mi versión:
> Escucha el audio aquí –> Cinco Factores Que Determinan Tus Resultados (No Puede Fallar Ninguno).
Si te fallan las creencias, te autoboicotearás.
Si te falla el propósito u objetivo de vida, andarás errante.
Si te falla la ejecución, vivirás en el mundo de las ideas, en tu cabeza todo el día.
Si te falla la disciplina, serás una estrella fugaz, caerás pronto.
Añado yo: si te falla el conocimiento perderás el tiempo.
5 factores.
Creencias, propósito, ejecución, disciplina y conocimiento.
¿Cuál es tu punto fuerte?
¿En cuál tienes que centrarte más ahora?
Un enfoque completo lo tienes en mi programa para profesionales estancadas: trabajamos tus creencias, tus objetivos personales y profesionales, cómo pasar a la acción y ser persistente ante obstáculos, dudas e inseguridades.
Como el aceite 3-en-1 pero 5-en-1, jajaja.
Puedes apuntarte aquí y trabajar las cinco áreas a la vez.
Resultados: Claridad, foco, acción, disciplina –> resultados.
P.D. A mi me gusta tenerlo presente para en momentos de dudas decirme, ¿en cuál no estoy trabajando, cuál de estas está fallando ahora mismo? Y arreglarlo.
La entrada Cinco Factores Que Determinan Tus Resultados (No Puede Fallar Ninguno). se publicó primero en Coach de la Profesional.
Hoy he llegado a una conclusión OBVIA pero que pasamos por alto el 90% de las veces.
Verás, últimamente he cambiado algunos hábitos en mi vida. Y no me gusta.
Así que voy diciéndome a mí misma y a quien me quisiera oír (jajaja) que prefería el estilo de vida que llevaba antes mucho más que el de ahora.
Quejándome, vamos.
De algo que está en mi mano cambiar.
Sin embargo…
> Escucha el audio aquí –>Elige lo que quieres, no lo que no quieres
Sigo haciendo lo que se supone que me gusta menos y es peor para mi salud. Y quejándome, claro.
Hasta que hoy, paseando rápido (algo que me encanta hacer porque me despeja, me ayuda a organizar los pensamientos y se me ocurren muchas ideas), me he dado cuenta de una cosa.
A mí me gusta mucho caminar y es lo que suelo hacer habitualmente, pero últimamente estoy utilizando más otros medios de transporte.
Y he pensado: Tengo que ir a este sitio, voy a coger el autobús y así tardo menos.
Y entonces me he dicho: Vamos a ver, ¿tú no decías que preferías tu estilo de vida de antes? Pues en vez de coger el autobús ve andando.
Algo que es tan sencillo, no lo estaba haciendo.
Solamente me quejaba. Esto no me gusta… Pero voy y sigo haciéndolo igual.
Y ya no «algo» sino ese algo que quieres hacer, no otra cosa.
No vale de nada que yo me queje de que ya no camino lo mismo, que ya no hago tal o cual si cuando me surge la oportunidad elijo no caminar.
No vale de nada que digas que quieres hacer algo o que, como yo, te quejes de que no te gusta y cuando llegue el momento elijas no hacerlo o seguir haciendo lo que dices que no quieres.
Como yo estos días (ya ves que aquí no se salva nadie).
Es fácil quejarse, es fácil acomodarse a algo que te cuesta menos esfuerzo que lo que quieres o a lo que, aunque no te cueste menos esfuerzo, ya te has acostumbrado.
Pero muchas veces en la vida tienes que ser coherente entre lo que dices que quieres y lo que haces para conseguirlo.
Si quieres algo tienes que hacerlo.
Piénsalo y haz como yo, elige andar. Y no hablo sólo de andar, ya me entiendes.
Elige lo que quieres, no lo que no quieres.
¿En qué te está pasando a ti? ¿Qué estás eligiendo?
Cuántamelo en los comentarios y suscríbete para acceder a mis recomendaciones y reflexiones diarias y a precios especiales para suscriptores en mis cursos.
La entrada Elige lo que quieres, no lo que no quieres. se publicó primero en Coach de la Profesional.
Hoy contesto a una suscriptora (si quieres preguntarme algo, suscríbete aquí) que me decía:
Ahora mismo me gustaría resolver o que hablaras y nos dieras unos pequeños consejos sobre cómo tener motivación y no estancarse en lo personal.. el no callarse los problemas que te pasan y que te consuman. Me sería de mucha ayuda. Muchas gracias. Un saludo.
Yo te voy a hablar del tema profesional que es mi especialidad pero seguro que lo puedes aplicar al personal también.
Escucha el podcast aquí >>Cómo tener motivación y no estancarte
El principal problema sobre el tema de la motivación es pensar que hasta que no estés motivada y entusiasmada por algo no puedes hacer nada.
Lo que hace que quizá estés estancada esperando a que llegue…
Es como como la inspiración, que como decía Picasso (o se le atribuye a él) mejor que te encuentre trabajando. Es más facil que llegue cuando ya estás inmerso en el proceso.
Puede aparecer antes, pero no siempre.
Igual pasa con la motivación.
Puede aparecer cuando algo te ilusiona y te apetece mucho, pero no siempre sucede así.
Muchas veces la motivación surge cuando empiezas a moverte, ves que las cosas avanzan, hay resultados, te ilusionas y eso te motiva.
O cuando empiezas a profundizar en algo y tienes curiosidad e interés.
En mi opinión la motivación está my relacionada con esos dos ingredientes:
Interés e ilusion.
Ilusión por el tema, por las posibilidades, por lo que te estás atreviendo a hacer, porque ves avances, porque es novedoso.
Por tanto, si buscas motivarte empieza a hacer algo.
Así evitarás estancarte, porque es muy fácil entrar en el bucle de: nada me interesa ni me motiva, no hago nada, me siento estancada.
Necesitas moverte, empezar algo, así saldrás del estancamiento y recobrarás la motivación.
Acostúmbrate a hacer aunque no tengas motivación. Si esperas a hacer cosas solo cuando estés motivado estarás esperando gran parte de tu vida.
Mucho más importante que la motivación es el compromiso, la constancia y sobre todo la acción.
Aprender a moverte, a probar es lo que te ayudará a salir del estancamiento.
Suena fácil, pero ¿qué suele pasar?
Lo que suele pasar es que quieres estar segura de que algo va a funcionar o te va a apasionar para animarte a probar, por eso esperas a estar motivada.
Pero eso normalmente no lo podemos saber. Sabrás si te apasiona cuando lo pruebes y le dediques tiempo.
Sabrás si funciona cuando lo hagas, no antes.
Así que lo mejor que puedes hacer, la mejor actitud que puedes tener es la de probar sin esperar a estar motivada.
Así saldrás del estancamiento, descubrirás muchas cosas sobre ti misma y tus preferencias.
Si quieres ayuda, mi curso te indicará cómo saber que quieres, que probar, por dónde empezar.
Aquí tienes algunas citas para inspirarte y motivarte ; )
«No te preocupes por la inspiración. Te llegará mientras trabajas.»– Chuck Close
«La motivación es como el fuego: si no la alimentas, se apaga.»– Zig Ziglar
«La gente dice que la motivación no dura para siempre. Bueno, tampoco lo hace el baño, por eso se recomienda diariamente.»– Zig Ziglar
«El verdadero secreto para encontrar la motivación es fijarse pequeños objetivos que te entusiasmen, pero que no te abrumen.»– John C. Maxwell
«No necesitas ver la escalera completa, solo da el primer paso.»– Martin Luther King Jr.
Otros artículos que pueden ayudarte:
Cómo mantener la motivación cuando no tienes resultados o no te sientes a la altura (mis 5 técnicas para no abandonar)
¿Catedral o piedras? Cómo mejorar tu motivación y sentirte realizada.
Cómo recuperar la motivación cuando las cosas van mal
Si quieres hacerme tu pregunta, suscríbete aquí abajo y me cuentas.
Un abrazo.
La entrada Cómo tener motivación y no estancarte. se publicó primero en Coach de la Profesional.
Una lectora me decía que quería encontrar su pasión y salir del estancamiento en el que se encuentra.
Necesito enfocarme en algo que me ilusione y con lo que pueda vivir. Ubicarme y centrarme en lo que realmente me va a hacer feliz.
Siempre les pregunto a mis nuevas suscriptoras (si quieres suscribirte a mi boletín gratuito puedes hacerlo aquí) cuáles creen que son los tres mayores obstáculos para lograr eso que quieren.
Y digo “creen” porque a veces lo que crees no es lo que realmente te para (eso lo averiguamos muchas veces al principio de una sesión de coaching. Si quieres trabajar conmigo, rellena esto).
En su caso eran, en sus propias palabras:
> Escucha este artículo aquí –>Como centrarte en lo que realmente te va a hacer feliz
Cómo centrarte en lo que realmente te va a hacer feliz.
El primer paso es averiguar lo que podría hacerte feliz, y digo «podría» porque no lo sabrás hasta que no lo pruebes.
A veces pensamos que solamente pensando, de manera teórica, podemos descubrir qué nos hace felices. Como decía en otro artículo sobre la vocación, como si pudieras meter tus datos en una máquina y saliera un papelito que dijera:
No.
Necesitas una parte teórica de introspección y análisis (si necesitas ayuda, este curso te ayudará), y otra de «práctica», de rodaje.
Mi lectora decía que quería encontrar su pasión y salir del estancamiento, aquí te explico por qué decubrir tu pasión no soluciona estas cosas. La cuestión es ir probando cosas que te llamen la atención, aunque sea ligeramente y ver cuáles de ellas
despiertan tu interés
te hacen sentir viva
con energía
con ganas de más.
Eso es lo que te hará feliz, sentirte así.
Teniendo en cuenta, además, que lo que te puede hacer feliz ahora no siempre lo hará en un futuro.
Tanto tú como tus circunstacias vais a cambiar y lo que ahora te hace feliz puede que no lo haga en un futuro, es normal.
Así que no te centres en encontrar lo que te hará feliz en un futuro, céntrate en tu etapa actual.
Eso te quitará gran parte de la presión que sientes por encontrar la solución ideal, perfecta e infinita.
Elimina esa forma de pensar rígida de que hay una sola opción, un sola cosa que podría hacerte feliz toda la vida.
Hay muchos proyectos, actividades, personas, etc que pueden hacerte feliz y no todas durarán para siempre, algunas serán temporales.
No hay una sola opción, puede haber muchas, puedes combinarlas o puede que sean secuenciales, pero no te obceques con encontrar ESO que te hará feliz. Porque puede ser en plural.
Cuando encuentres algo que que haga sentir viva y realizada, no te preguntarás cómo centrarte, saldrá solo, porque te ilusiona y te entusiasma.
Otro punto sería qué hacer si ya sabes lo que quieres pero no te atreves, ahí es donde entra lo que mi lectora mencionaba:
Sus barreras mentales.
Sobre barreras mentales podemos hablar mucho, hay que ser concreto, ¿qué te para exactamente?
En su caso podemos hablar del miedo a que no le salga bien (sobre eso último tengo este artículo) y del
miedo a no encontrar nunca algo que le guste.
¿Qué probabilidades hay de que eso ocurra? ¿De que nunca encuentres algo que te guste? Tendrías que estar encerrada en casa y taparte ojos y oídos y ni aun así…
Si vives y pruebas, irás descubriendo intereses, aficiones, pasiones (mira mi ejemplo: doblaje, coaching, surf, remo… El piano ya lo sabía desde que era pequeña. Un buen ejemplo de cómo algunas veces ya tienes claras ciertas cosas y otras las vas descubriendo por el camino).
Y recuerda que tienes que disfrutar del proceso no centrarte solo en el objetivo o resultado final.
Como leí hace poco:
Lo que importa no es comerse una tortilla, sino cocinarla.
A lo que yo añado que puedes disfrutar de ambas cosas: cocinarla y comértela. De hecho, de tres: planificar y preparar la receta, cocinarla y comértela.
La preparación, la búsqueda y el resultado.
Disfrutalo todo en lugar de centrarte sólo en el resultado final. Vive.
Si te sientes identificada con esta lectora y esta lectura ; ), es momento de introspección, de redescubrirte y probar. Este es una buena forma de lograrlo.
¿Qué me dices? ¿Con qué te identificas más de este post?
La entrada Cómo centrarte en lo que realmente te va a hacer feliz. se publicó primero en Coach de la Profesional.
«Hay un tiempo de partir, incluso cuando no hay lugar cierto al que ir».
Tennessee Williams
Si estás en un punto en el que tienes que decidir si es momento de abandonar, de cerrar el chiringuito y buscar o enfocarte en otra cosa, hoy te quiero dejar 15 reflexiones importantes que te ayudarán a ver tu situación de distintas formas y a tomar una decisión.
Elige la que mas te ayude.
> Escucha el audio aquí –>15 reflexiones para ayudarte a decidir si abandonar o seguir
A veces hay que olvidar el famoso “el que la sigue la consigue», «abandonar es de perdedores» y frasecitas similares porque no es cuestión de seguir y seguir a lo loco, sino de seguir si realmente merece la pena hacerlo.
Si te gusta el camino y lo que vas recolectando, si disfrutas, si creces.
Si no es así, puedes intentar otra cosa, no la misma. Hay circunstancias en las que ni aguantar ni trabajar duro van a cambiar nada.
Decía Alice Duke, famosa jugadora de poker y autora de dos libros sobre cómo tomar decisiones, que a veces nos acordamos de alguna ocasión en la que intentamos algo muchas veces y funcionó, y entonces asumimos que funcionó porque lo intentamos muchas veces seguidas y lo queremos hacer igual en todos los casos, pero a lo mejor lo hizo porque eso funcionaba, no por haberlo intentado mil veces.
Y no tiene sentido que todo lo intentes de la misma manera, sino que elijas bien qué intentar.
¿Tienes claras las razones por las que funcionó?
Si no es así, deja de asumir y sigue intentando sólo lo que merezca la pena para ti.
El famoso «rentabilidades pasadas no aseguran rentabilidades futuras» o, si te gusta la filosofía, lo que explicaba David Hume (me acuerdo porque me salió en el examen de acceso a la universidad jajaja. La famosas bolas de billar).
Muchas veces miramos al pasado para tomar decisiones en el futuro. Así, si en el pasado intentaste algo mil veces (como mencionaba antes) asumes que va a ser igual en el futuro y no tiene por qué ser así.
Además, lo que necesitas ahora quizá sea distinto de lo que necesitabas en el pasado.
Como dice Yukio Mishima en uno de sus libros:
No comprendemos que lo que sirvió en algún momento pasado tal vez no sirva ya para el presente.
Básate en tus necesidades y valores actuales.
No tomes decisiones con información del pasado. Que funcionara en el pasado no quiere decir que vaya a funcionar ahora o que quieras lo mismo.
En general tendemos a aferrarnos a las cosas y a abandonar poco.
Hace poco terminé una novela, «El impulso» de Won Pyung, en la que el protagonista no sabía cuando parar, seguía adelante con sus proyectos contra viento y marea, pasara lo que pasase, perdiendo la objetividad y acumulando un fracaso tras otro.
(Claro que, ¿a qué llamamos fracaso? Quizá para él, el fracaso fuera no intentar nada y ya solo el hecho de haber intentado varias cosas era un éxito. Este es otro tema).
En todo caso, hay que diferenciar entre «obstinación» y «determinación».
Obstinación es empeñarse a toda costa, sea como sea, a veces perdiendo el contacto con la realidad.
Determinación es ponerlo todo de tu parte aceptando lo que hay.
Como decía una clienta: «La auténtica voluntad es hacer lo que se puede con lo que se tiene«. Y diferencia entre perseverar y sufrir. No es lo mismo.
Haz lo que puedas y evita la obstinación. Abre los ojos.
Ni que tu perseverancia y esfuerzo sean productivos.
Lo invertido, invertido está; es suficiente recompensa haberlo disfrutado todo ese tiempo y ahora, a otra cosa, a emplear toda esa experiencia y habilidades en otro campo.
Cuanto más tardes, cuanto más tiempo, dinero o energía inviertas en algo, más te va a costar salir de ahí. Es la llamada falacia del coste hundido.
Según Alice Duke, a eso se refiere la famosa frase: cuando fracases, fracasa pronto, a que tengas cuidado con esos costes que vas acumulando, cuanto menos lleves invertido más fácil será tomar la decisión y viceversa.
De hecho, ella señala también que si abandonas a tiempo lo que vas a sentir es que has abandonado demasiado pronto.
Una de mis clientas me contrató porque estaba pensando en dejar su negocio y resulta que su padre había fallecido hacía poco, se estaba divorciando y tenía tal estrés encima que no podía centrarse.
El problema no era su negocio.
Le recomendé pasar el duelo y hablar con una psicóloga si hacía falta, porque consideraba que el negocio no era el problema sino esa situación personal tan difícil.
Se tomó un tiempo de descanso, se recuperó personalmente y entonces se le quitaron las dudas sobre su negocio.
Y es que las decisiones importantes es mejor tomarlas con la cabeza clara.
Muchas veces cuando no tenemos los resultados que queremos en nuestro negocio (o en otras áreas de la vida) lo primero que hacemos es dudar de nosotras mismas.
De nuestra motivación –> «Quizá ya no me gusta y tengo que cambiar».
De nuestra capacidad –> «A ver si es que yo no sirvo para esto y estoy aquí haciéndome la fuerte».
De la idea en sí –> «A ver si es hora de desistir de esto porque no es lo mío, no es mi camino y lo estoy forzando».
Y entonces te planteas dejar de perseverar en tu negocio porque, total, no tienes resultados.
Y solo es que no tienes resultados y te estás agobiando. No que tengas que abandonar.
Ni que no estés capacitada o no seas lo suficientemente buena. De eso nada.
Una pregunta interesante que plantearte sería:
¿Si tuvieras buenos resultados, si te fuera muy bien, abandonarías?
Si tu respuesta es «¡claro que no, eso es lo que quiero!» entonces a centrarte en mejorar tus resultados. Porque el problema es ese, no tu capacidad o motivación, sino que no sabes cómo darle la vuelta a tu negocio.
Busca ayuda para generar ingresos o darle una vuelta a tu negocio.
Me gusta esta cita de un libro que te recomiendo mucho, «The Dip» de Seth Godin:
“Nunca abandones algo que tenga un buen potencial a largo plazo sólo porque no aguantas el estrés del momento.”
PERO…
¿Y si es algo más profundo?
Entonces hablamos de otro tema. Quizá sea momento de cambiar de rumbo, está bien.
Si ya no te ilusiona, te pesa, no te imaginas seguir así más años porque se te cae el mundo encima.
Entonces toca aclarar bien lo que quieres en este momento, porque puede haber cambiado respecto a cuando empezaste.
Este curso te puede ayudar.
¿Siguen ahí? ¿Te sigue ilusionando?
¿O ha llegado el momento de pasar página?
La vida cambia, nosotros cambiamos y nuestras preferencias, deseos y objetivos también.
8. Que hayas cometido errores en el pasado no quiere decir que no puedas tomar una buena decisión ahora.
Me escriben a veces contándome que han tomado malas decisiones en el pasado y que ahora tienen miedo de volver a elegir mal. Recuerda siempre esta frase de Seth Godin:
Que hayas cometido errores en el pasado no quiere decir que no puedas tomar una buena decisión ahora.
Lo ideal es decidir el momento de abandonar o de cambiar antes de empezar.
Por ejemplo, cuando me lancé con mi negocio de coaching decidí de antemano que le iba a dar un año y si no veía unos determinados resultados me plantaría un cambio.
Pasado el tiempo, analizas y decides.
Como dice el conocido refrán chino:
“Si debes jugar, decide tres cosas antes de empezar: las reglas del juego, lo que está en juego y el momento de abandonar.”
10. Te aferras a lo que tienes porque forma parte de tu identidad y duele dejar ir eso.
Una de las cosas que más me costó al dejar la ciencia fue romper con la idea que tenía de mí como científica. Estaba tan arraigado en mí que fue un duelo.
Así que es importante que no asocies tu identidad a tu profesión. Tu profesión es una parte de tu vida, no toda tu vida; ni mucho menos lo único que te define como persona.
Puede ser parte de tu identidad pero no toda tu identidad.
Solo quiere decir que ya no te sirve. Antes a lo mejor sí, en el momento en que tomaste la decisión. Ahora ya no y está bien, no te aferres. No fue una mala decisión ni dice nada malo de ti (y si lo fue vuelve al punto ocho).
Recuerda, hay circunstancias en las que por mucho que aguantes o te esfuerces no va a cambiar nada. Pero tú piensas que a lo mejor si esperas un poco más… Quizá todavía puedas ganar, no vaya a ser que todo mejore justo nada más irte…
En la gran mayoría de los casos eso no pasa, la situación no mejora si te quedas pero ¿sabes qué pasa?
El famoso «más vale malo conocido que bueno por conocer».
Es decir, que aunque no estés bien, en cierta manera te sientes tranquila porque es lo malo conocido, sabes dónde estás y eso te da cierta estabilidad, aunque sea mentira (y solemos tirar a lo estable, no hace falta ni que lo diga).
Sin embargo si abandonas, le abres la puerta a las dudas: y si me equivoco, y si justo me voy y mejora la cosa, y si…
Entonces por no arriesgar, por no «tirar la toalla», por no «perder».
Sí pierdes, meses o años de tu vida.
Pregúntate esto:
¿Hay alguna manera de que esto funcione a largo plazo?
Si la hay, sigue perseverando si es lo que quieres. Si no la hay, es momento de cerrar esta etapa.
Sobre todo sé honesta con la respuesta.
En estos casos, abandonar te liberará para poder triunfar en otros campos. Hay que saber renunciar para poder hacer otras cosas, las más importantes para ti.
Define qué te da miedo o pide ayuda si lo necesitas.
Como dice Seth Godin, ya que vas a abandonar de todas formas, ¿hay algo drástico que puedas hacer que cambie la situación?
Dice Mark Manson en su libro «El sutil arte de que todo te importe una m*erda» que a veces piensas que no has estado a la altura, que no lo has dado todo, que no sabes perseverar, que no era para ti y cosas similares cuando a lo mejor es que lo has pruebas y te das cuenta de que no era lo que pensabas o que no lo deseabas en realidad.
Como dice él:
La realidad es que pensé que deseaba algo, pero resultó que no. Fin de la historia.
Lo has probado y eso no era.
No le des más vueltas.
¿Qué me dices? ¿Cuál de estos puntos da en el clavo para ti?
Si ninguna de esas reflexiones te ayuda quizá sea momento de plantearte con más profundidad que quieres personal y profesionalmente y con esa seguridad extra volver a reflexionar, para eso te ayudará este curso.
Y os dejo con esta cita de «Rayuela» de Cortázar:
«Nada está perdido si tenemos el valor de proclamar que todo está perdido y que hay que empezar de nuevo…»
La entrada 15 reflexiones para ayudarte a decidir si abandonar o seguir. se publicó primero en Coach de la Profesional.
Con los años y la experiencia como coach he aprendido que cuando estás bloqueada hay dos puntos que no se suelen tener en cuenta y que son fundamentales.
Vamos directamente al grano.
Escucha el audio aquí–> Dos puntos claves (según mi experiencia) para salir del bloqueo profesional.
Imagina que te quieres ir de vacaciones.
Pero no sabes cuándo tienes vacaciones. Ni cuál es tu presupuesto.
Tampoco sabes qué sitios te gustaría conocer o qué te apetece ahora.
Se complica la cosa, ¿verdad?
Cuando no sabes lo que quieres las cosas se dificultan, eso ya lo tenemos claro a estas alturas, pero hay algo igualmente importante.
Imagina que quieres hacer un pastel.
Enciendes el horno, metes la harina tal cual, echas encima unos huevos. Pones el molde encima de ese revoltijo…
No hace falta que siga, no funcionaría.
Y es que en muchas ocasiones, como cuando haces una receta o cuando tienes que tomar una decisión, el orden es igual o más importante que los propios pasos del proceso.
No siempre, pero sí muchas veces; y eso es lo que pasa en un proceso de reinvención profesional. Que el orden importa mucho.
Y dar pasos al azar puede descolocarte aún más.
Después de más de 14 años como coach, de pasar por mi propio proceso de reinvención y de ayudar a muchas clientas con el suyo, he comprobado que hay un orden concreto que funciona muy bien para elegir bien.
Lo tengo estudiado desde hace tiempo y es el proceso que uso en mi curso para ayudar a profesionales estancadas a encontrar su camino.
Mi receta propia consiste en estos cuatro pasos y en este orden:
PASO 1. Saber qué quieres a nivel personal, qué recursos tienes, qué tipo de vida quieres para ti.
Esto es imprescindible antes de seguir, porque tu trabajo es una parte de tu vida, no toda tu vida y tiene que encajar con lo que tú quieres como persona. No eres sólo una trabajadora o una profesional, eres mucho más.
PASO 2. Saber qué quieres en el aspecto profesional.
En qué eres buena, qué te apasiona, cuáles son tus habilidades, qué es fundamental para tu felicidad profesional.
PASO 3. Con todo eso ya claro trabajas los criterios y motivaciones para tomar una buena decisión.
Para qué sepas en qué tienes que basarte para elegir y decidir lo que más probabilidades tenga de hacerte feliz.
PASO 4. Saber gestionar el autosabotaje, las dudas, la opinión de los demás, los miedos y saber pasar a la acción.
En ese orden concreto.
Empezar por cualquier punto no sirve, te descoloca más. Probablemente lo hayas descubierto por ti misma.
Es probable que ya lleves días, semanas, meses o incluso años dándole vueltas a tu decisión o situación (en mi caso fueron semanas).
Y que sigas igual o casi igual porque en realidad es como si estuvieras perdida y caminaras en círculos todo el rato.
Te agotas y no estás avanzando.
Para poder avanzar, para encontrar una solución, para que le des vueltas a lo que sí tienes que darle vueltas, para que no te desgastes más y el proceso sea efectivo…
Necesitas saber a qué darle vueltas.
Necesitas que alguien con experiencia te indique en qué te tienes que centrar.
Qué considerar, por dónde empezar, qué tener en cuenta.
De hecho es algo que sobre lo que me escribís a menudo:
No sé por dónde empezar, no sé en qué cntrarme, no sé qué es lo importante, no sé por donde tirar, no sé cómo ponerme en marcha y aterrizar lo que quiero, lo que tengo en la cabeza.
Claro.
Es como si vas de visita a un sitio nuevo y te pones a dar vueltas a ver si encuentras un lugar bueno donde comer.
Lo más fácil, efectivo y menos desgastante sería preguntarle a un lugareño dónde se come bien y cómo se llega.
Otra cosa es que tú seas de los de yo no pregunto a nadie, prefiero dar vueltas dos horas, ponerme de mal humor y que cierren los restaurantes. Hay gente así.
Yo no.
Yo prefiero preguntar y dejarme guiar que sufrir. Más que nada porque ya lo he vivido. Tanto en lugares nuevos como en cambios profesionales. Y he ayudado a muchas clientas en esos mismos procesos.
No es lo mismo ir dando palos de ciego que saber dónde vas y cómo llegar.
Por tanto, no te olvides de estos dos ingredientes clave para tu proceso de reinvención:
Esos dos pasos, por supuesto, están incluidos en el proceso que seguirás paso a paso en mi curso para ayudarte a reinventarte profesionalmente: «Qué Hacer Cuando No Sabes Qué Hacer».
Mi método concreto y probado para que dejes de dar vueltas y te centres que lo que te hará avanzar, elegir y decidir.
Si te interesa, lee los detalles aquí.
Un abrazo.
La entrada Dos puntos claves (según mi experiencia) para salir del bloqueo profesional. se publicó primero en Coach de la Profesional.
Empiezo el año con un artículo especial.
En España el cinco de enero es la noche de Reyes. Es nuestro equivalente a Papá Noel. Los tres Reyes Magos pasan y dejan regalos a los niños.
Pues fíjate que uno de sus pajes me dijo el otro día (guiño, guiño) que están ya algo cansados.
Muchos años haciendo lo mismo, que qué consejo les podría dar yo a estos tres expertos para reinventarse profesionalmente.
Les diría esto:
Escucha el audio aquí –> 5 Consejos que les daría a los Reyes Magos
Cada etapa de la vida es distinta. ¿Todavía os hace ilusión llevar regalos? ¿Recorrer el mundo?
Tengo un conocido que fue capitán de cruceros y me decía que estaba harto de viajar por lugares paradisíacos y que lo más lejos que quería ir en este momento era de su casa al supermercado.
Similar a lo vuestro.
No pasa nada si lo habéis disfrutado toda la vida y es hora de un cambio porque no queréis hacer lo mismo. Quizá sea momento de descansar un poco o de elegir otra ocupación.
A lo mejor lo que necesitáis es darle sentido a otras áreas de la vida y no es un problema de vuestra profesión.
Quizá hayáis estado tan ocupados que ni os habéis parado a pensarlo…
Este programa sería ideal para ayudaros a aclarar todo eso y a poner orden en vuestra cabeza.
¿Quizá os apetezca ir en carroza y no en camello? ¿Qué podéis cambiar, eliminar, añadir o mejorar para recuperar la ilusión y el desafío?
Y si veis que no, que no es eso, que queréis de verdad un cambio, entonces…
Me imagino que dejar algo que influye en tanta gente y que genera tanta ilusión es difícil. Os sentís culpables por defraudar a los demás.
Esto hay que trabajarlo porque no puedes ser infeliz tú por no defraudar a los demás. Tranquilos, que habrá muchos otros candidatos y candidatas al puesto.
Vamos a revisar todo lo que implica vuestro trabajo y a reformularlo para que veáis vuestras habilidades y fortalezas, las valoréis (y os valoréis) y podáis hacer el cambio con más seguridad en vosotros mismos y en toda la experiencia y conocimiento que habéis adquirido estos años.
En resumen: valora qué necesitas y quieres ahora, en esta etapa; analiza cómo van otras áreas de tu vida, mira qué puedes cambiar, añadir, eliminar o mejorar; y trabaja para gestionar miedos y culpas.
Si necesitan apoyo, guía o más ayuda, este programa sería ideal para ellos.
También pueden apuntarse a mi boletín en el formulario de abajo, para recibir reflexiones y recomendaciones que les ayuden a dar el paso que necesitan.
Eso les diría. Otra cosa es que hagan caso, jajaja.
La entrada 5 Consejos que les daría a los Reyes Magos se publicó primero en Coach de la Profesional.
El otro día me preguntaba una lectora qué hacer si sabes lo que quieres pero no lo encuentras.
¿Será que tengo que buscar otra cosa o reinventarme?
Muy buena pregunta.
>> Escucha el audio aquí –> ¿Qué pasa si sé lo que busco y no lo encuentro?
En su caso no encuentra la oportunidad laboral que busca en la ciudad en la que está.
Cuando sabes lo que quieres pero no lo encuentras. Te recomiendo esto:
Tu respuesta es válida, tenemos que ver que hay ahí detrás. Si es algo real o si es algún miedo.
Por ejemplo, si quieres ser actriz de doblaje en un pueblo muy pequeño pues lo puedes tener complicado. Es algo real.
O a lo mejor no estás buscando mucho realmente, estás esperando a que salga algo pero sin ser proactiva en la búsqueda.
Quizá no estés dispuesta a renunciar a X o lo que te ofrecen, lo que encuentras, no es exactamente lo que quieres.
Como te digo, tenemos que encontrar la razón por la que no lo encuentras. A veces es porque no estás buscando de verdad ni usando todos los recursos que tienes (autoboicot) o por algún miedo.
Por ejemplo, he tenido varios clientes que se sentían estancados en su búsqueda de trabajo y era por creencias limitantes suyas que hacían que no atrevieran a pedir lo que querían o a solicitar el trabajo que buscaban.
Lo pudimos solucionar y ahora están en el trabajo que querían.
Otras veces es porque realmente no hay opciones en tu zona.
Esto nos lleva a otra pregunta:
A cambiar de ciudad, a ser más flexible con lo que pides,
A veces hay que sacrificar, ceder, dejar ir otras cosas. Y no queremos. Y toca preguntarse cuál es tu prioridad, qué quieres más entre esas cosas.
Si no encuentras algo en tu zona tendrás que buscar otra opción. O irte. Esperar a que aparezca algo algún día puede ser una opción pero se te pasa la vida, la verdad. No te lo recomiendo o, como mínimo, ponte un tiempo límite.
A veces puedes combinar todo lo que quieres. Otras veces no. Y hay que elegir.
¿Y cómo eliges? ¿Cuál es la mejor decisión? ¿Cómo sabes a qué renunciar?
Aquí es donde entra el conocerte a ti misma tanto que sepas cuáles son tus prioridades y qué decisiones son las más adecuadas para ti.
Si necesitas ayuda, mi programa te puede ayudar.
Y así avanzas y sales de ese estado de indecisión y estancamiento.
La entrada ¿Qué pasa si sé lo que busco y no lo encuentro? se publicó primero en Coach de la Profesional.
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