Estamos de parabienes. El Coctel Pambolero, programa auspiciado por el Sheriff de Tristania, felicita a sus jugadores por ganarle al equipo de la Monarquía.
Claro que, una de cal y otra de arena. La República independiente de Tristania, un país que no es país, un territorio no reconocido por nadie, ni por los moldavos, que a su vez tampoco son reconocidos por casi nadie, no es tan bonita como suena. No por ser independentistas son menos peores que los demás. De hecho, el Sheriff es un espanto de equipo cuyo dueño es un fascistoide terrible del cual mejor no averiguar nada.