Con Huelga de Hambre declarada el pasado 15 de abril las y los presos de diferentes mazmorras colombianas resisten la represión, la corrupción, la inhumanidad y el cinismo del Inpec, del Ministerio de "Justicia" y el gobierno UribiDuquista.
Protesta que se desarrolla en momentos que la Covid 19 ya fue llevada a las prisiones (Cárcel de Villavicencio) y el hacinamiento, la falta de agua, elementos antibacteriales y el Decreto 546 congestionan -aún más- la situación exitencial de más de 125 mil reclusos en las 140 prisiones colombianas, sin mencionar los presos de Estaciones de Policia y Uris.
Incluso el drama ya se extendió al cuerpo de Custodia y Vigilancia, como lo indican los llamados de las y los guardianes de la cárcel de Villavicencio, porque ellos también viven encerrados, al lado de las y los prisioneros, la mayor parte de la jornada laboral y lo hacen sin condiciones sanitarias preventivas, sin desinfectantes y con la presión del régimen de que si no obra como ogro opresor, lo apresan es a él o ella.
Llamados deseperados y urgentes como el de: ¡nos unimos o nos morimos, no balazos no pandemia!
Desde Ranpal seguimos acompañando estas denuncias, exigencias y su convocatoria a la solidaridad y a ser parte de su lucha diaria por el derecho fundamental a la vida.
Ranpal "porque sin verdad no habrá dignidad y paz social".
Bogotá jueves 17 abril 2020