Vivir una situación así da mucho miedo. Es normal que sientas que si te rebelas contra quien te está haciendo este daño todo va a ir a peor. Sin embargo la única forma de parar esto, de evitar que vaya a más y de que le pase a más gente es pedir ayuda. Cuéntaselo a tu familia, al profesorado, a tus amistades, a la gente de tu entorno. No es fácil hacerlo, pero todas estas personas están para ayudarte.