En el Evangelio encontramos una imagen muy extraña: "¿Qué padre entre vosotros, si su hijo le pide un pez, le dará una serpiente en lugar del pez? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?" (Lc 11,11-12). Es una invitación de Jesús a revisar nuestra imagen de Dios. Una imagen que habría que recomponer a partir de lo que él mismo nos enseña: en la parábola del hijo pródigo y en la del buen samaritano.