Hermanos y hermanas: Jesús se preocupa por nosotros, no deja de lugar en nuestros corazones para encontrar nuestras necesidades más profundas. En el Evangelio de hoy, se conmueve por nosotros por vemos como ovejas sin pastor, también hoy, cuando parece que caminamos errantes, desorientados, dispersos. El Señor es nuestro Pastor,
nada nos puede faltar, encontrémonos con él en la Palabra y en la Santa Eucaristía y no volveremos a perdemos en el camino.