Piensas que el coworking es sólo para desarrolladores, diseñadores, fotógrafos o cualquiera relacionado con las artes.
Pues bien, también aparece fauna cómo periodistas, psicologos, agentes inmobiliarios y ...¡tachan! también abogados y en este caso que nos ocupa, uno que se dedica a una tarea muy en boga "la mediación".