Malen vive en Berlín hace 6 años. Llegó siguiendo el deseo de emigrar y buscando nuevos desafíos junto con su pareja. La ciudad la sorprendió porque ella llegaba con "una imagen diferente de Europa, un poco idealizada", pero pudo instalarse y en algunos meses ya había conseguido estabilidad económica. Por eso destaca la previsibilidad de Alemania, y valora que "podemos saber cuantos van a ser nuestros costos de acá a un año y eso te da tranquilidad, comodidad, te permite planificar una vida... y eso es una gran diferencia", al tiempo que reconoce que extraña la calidez de la gente en Argentina, porque allá "son correctos pero poco amables, el trato es más frío".