«Viene a Él un leproso, que suplicante y de rodillas le dice: "Si quieres, puedes limpiarme". Enternecido, extendió la mano, le tocó y dijo: "Quiero, sé limpio".»
«Viene a Él un leproso, que suplicante y de rodillas le dice: "Si quieres, puedes limpiarme". Enternecido, extendió la mano, le tocó y dijo: "Quiero, sé limpio".»