Hoy día tenemos tantas opciones que perdemos de vista lo que debe ser nuestra prioridad en la vida. Por esto tenemos consecuencias que afectaran nuestras vidas. Pero hay una palabra de esperanza para cada uno de nosotros.
Cuando Dios crea al hombre la vergüenza no existía. La vergüenza es resultado del pecado. En la cruz, Jesús vino a perdonar nuestros pecados, pero también vino a quitar la vergüenza.
La verdad viene a hacernos libres para poder decidir decir NO a lo que no me conviene y no me edifica. la verdad no ve al diablo en todas las esquina, pero no ignora que él quiere estorbar mi vida.
Tenemos que aprender a escuchar y creer lo que Dios dice de nosotros. Vamos a tener claro las estrategias del enemigo y reconocer que todo lo que él dice es mentira y engaño, pero Dios nos habla verdad.