El apóstol Pablo no quería tener debilidades. Tampoco nosotros. Nuestras debilidades no son enemigas de Dios, al contrario, permiten que su gracia se manifieste. son nuestras fortalezas las que se rebelan contra Él.
Jesús le dice a sus discípulos que tienen que aprender de Él. Pablo le dice a los Filipenses que él había aprendido a contentarse en toda circunstancia. La Biblia nos dice que Jesús aprendió obediencia. Aprender es una demanda en los cristianos.
Pastor Efrén continua hablando sobresal verdad de que la salvación es por gracia por medio de la fe, sino que aún la mención de Dios sobre nuestras vidas no se consigue por las obras, sino que también es por gracia.