Todos tenemos áreas en nuestras vidas que necesitan ser confrontadas y transformadas. Pero no podemos hacerlo por nuestras fuerzas. Necesitamos tomar decisiones y hacer pacto con Dios.
Oprobio es un sentimiento de vergüenza y a la vez escanio, afrenta y deshorna. Israel experimentó el oprobio, al igual que los hombre de Dios, pero todos ellos, luego de un tiempo, el Señor los libró. Para ti también hay promesas para este tiempo.
Dios nos llama a tener esperanza, pero en el camino, mientras esperamos podemos sentirnos desfallecer. Por esta causa es necesario que desarrollemos en nosotros la perseverancia, para nos cansarnos en medio de la espera.