Todos deseamos crecer en la fe, pero para que la misma crezca y se desarrolle tiene que ser probada. Es en medio de la prueba que nuestra fe se fortalece.
Cuando Dios quiere bendecirme no hay lugar, por más escondido que esté, que pueda impedir que Dios me alcance. "Y Agar llamó a aquel lugar: 'el pozo del viviente que me ve'."