Adoración no es una opción, es algo que estamos haciendo. Todos sin excepción adoramos a alguien o algo. Adorar es reconocer quién es digno de ser adorado, en otras palabras quién se merece mi adoración.
En tiempos de persecución extrema, Pablo ofrece una serie de consejos a su hijo espiritual Timoteo. De ello podemos aprender a cómo comportarnos en tiempos difíciles.
Aprobar lo que es mejor significa que voy a buscar lo que me edifica, no lo que me gusta, lo que me agrada o lo que mi carne o emociones dicen que necesito. Tu tienes la capacidad de ser mejor de lo que eres.