Afectuosos saludos queridos amigos!
Dos de sus discípulos van camino de Emaús, descorazonadosy desanimados porque las expectativas que ellos tenían con él se habían derrumbado. Ellos iban hablando... ahora está muerto, “pero nosotros abrigábamos la esperanza de que era él quien redimiría a Israel”. Jesús resucitado se pone a su lado y todo empieza a cambiar, hasta que al bendecir, partir y compartir el pan con ellos, se les abren sus ojos y todo su estado de ánimo, todo su pesimismo y desánimo se vuelve en una fuerza arrolladora para dar testimonio de lo que han experimentado. ¿Es Dios consciente y está atento a nuestro desánimo? ¿Nos sucede a nosotros lo mismo que a los discípulos de Emaús? ¿Qué aprendemos de este pasaje?
La Comunión Internacional de la Gracia te invita a que escuches el mensaje titulado JESÚS NOS ABRE LOS OJOS, en él tratamos de explicar, de forma expositiva la Palabra de Dios, iluminada por el Espíritu Santo, conforme a lo que registra Lucas 24:13–35.
¡Pedimos que andemos todos bajo la amorosa, misericordiosa y soberana bendición de Dios y os aproveche!