El ejercicio de dirigir toda nuestra atención y por lo tanto nuestra consciencia a un objeto en específico, nos ayuda a disolver los pensamientos, soltar la mente y a abrirle lugar a la consciencia presente para apoderarse de nosotros. Esta consciencia siempre está, es nuestra naturaleza, nuestra esencia, pero la hemos opacado entre tantos pensamientos. Hoy déjala entrar, crea espacio.