No he dormido hoy postrado bajo la luna
recibiendo poemas de todos los poetas,
poniéndome al nivel de obsoletas palabras
y viejos pensamientos de épocas pasadas,
de tiempos venideros, llenando el monedero
del trigo de los campos, de los días y noches
que estuvieron aquellos que fueron mucho antes,
desde Horacio hasta hoy con apacibles versos.
.
Melpómene al nacer en aguas del Tibur,
o hablándole a su esclavo de las hojas del tilo,
o de lo bien que sienta beber algo de vino
mientras viste su cuerpo con las hojas de mirto.
.
Me han hablado de entonces, de la mar y los montes,
cómo se dibujaban al trasluz de esa luna
horizontes lejanos que abrazaban a nubes
con claridad perpetua, sin moverse en los cielos
.
Ha sido una gran noche junto a tanto poeta
todos me aconsejaban hablar de los profetas,
de la paz, de las guerras, del hambre y los olvidos,
hablar de los planetas y de hermanos que habitan
allende las estrellas, como si no supiera que estamos en regalo
del tiempo y de los hados, y de un libre albedrio
que nunca nos aleja del peligro y del frio.
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Me han dado la noche recordándome el mar,
los montes y los sueños de alcanzar el mensaje
que trajeron aquellos, no sé muy bien de quienes
llamaban la atención, solo sé que decían el mar es alimento,
seguridad el monte, los valles libraran del lamento a los hombres
con racimos de trigo y el nido de las cuevas.
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También Pablo Neruda con su noche estrellada
mientras tiritan azules los astros a lo lejos en un cielo infinito.
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No pude dormir hoy con el viento y poetas,
escribiendo estos versos con mi sueño y la luna.
Chema Muñoz©