En capítulos anteriores descubrimos cómo es que poco a poco se fue cerrando el paso de consumo de Cannabis, llegando al punto de ser una sustancia muy peligrosa, cuyo consumo no solo debía ser prohibido, sino también castigado.
Sin embargo, de forma simultánea, se presentaban distintas iniciativas que buscaban desenmascaran las exageraciones que se le atribuían a la Cannabis, tales como sus efectos negativos. Curiosamente parecía que entre más formas de control y fiscalización existían, más popularidad
adquiría esta sustancia, tanto que dio lugar a extensas encuestas o comisiones públicas para examinar el uso de drogas y recomendar cambios en las leyes relativas a la Cannabis en varios países.
México no fue la excepción ante este movimiento en busca de leyes menos punitivas. Durante el sexenio de Lázaro Cárdenas, se propuso que el Estado creara políticas de prevención y rehabilitación de adictos, es decir, tratar a la persona como a un paciente y no como a un criminal. Así como este caso, muchos otros países tuvieron sus propias revueltas.