Alertas de celular, mensajes, correos, o incluso los mismos pensamientos de la persona. Distracciones por todos lados podrían desmotivar tu presentación. Te preguntas si valdrá la pena continuar con la presentación como la planeaste o avanzar rápido y pasar a lo que sigue.
Y no todo está perdido. Aun hay esperanza en este mundo para los que luchamos contra las distracciones. Quiero que sepas que hoy, aquí, en este momento, te voy a compartir una serie de trucos, si los quieres llamar así, para hacer frente a las distracciones.