Un estudio reciente publicado en la revista Archive for the Psychology of Religion sugiere que sentir una conexión espiritual con un lugar físico significativo puede ayudar a proteger la salud mental. Este vínculo, que puede surgir en espacios tan diversos como un templo, un parque, un cementerio o incluso un rincón especial del hogar, parece ofrecer estabilidad emocional y sentido de propósito, especialmente en momentos de estrés o crisis.