"El SAT desde su creación ha tenido como único fin que las personas físicas y morales contribuyan al gasto público. Entre sus funciones está la de fiscalizar a los contribuyentes para que cumplan con las prácticas tributarias y aduaneras, facilitar e incentivar el cumplimiento voluntario, generar y proporcionar la información necesaria para el diseño y evaluación de la política tributaria.
Por tal razón, el órgano desconcentrado debe ser siempre la autoridad fiscal que vele por la recaudación en nuestro país, y como lo marca nuestra Carta Magna, es obligación de todos los mexicanos contribuir al gasto público, sin embargo, desgraciadamente se ha creado un círculo viciado entre el Estado y la sociedad, de un lado para evadir el pago de las contribuciones y del otro para no ejercer adecuadamente, el gasto público, esta relación debe sanar por el bien de nuestra nación mexicana.
Cierto es que, no se crean nuevos impuestos o incrementos de los mismos para el siguiente ejercicio fiscal, no menos cierto es que encontramos las finanzas públicas del país, seriamente dañadas, desde un panorama desalentador, que refleja una contracción económica."