Sin disparar a puerta, el líder igualó el primer gol de los rojiblancos y, en la segunda parte, una pelota llorando acabó dentro de la portería de un equipo que sigue sin recuperar el ánimo y sin lograr sumar, al menos, un empate. De los últimos seis partidos, de largo, el mejor, pero la clasificación solo entiende de puntos y no de sensaciones.