En la perashah Terumah HaShem solicita del pueblo una ofrenda, con la característica de voluntaria.
Salta la pregunta: ¿HaShem necesita lo que el hombre pueda darle? La lógica diría que No. Eso no implica que el ser humano no le dé a Él, puesto que dar es una muestra de amor.
Además, las cosas físicas son una forma pedagógica de ver y entender la realidad.
Lo que tus ojos ven, no es lo real. Ejemplo perfecto es la construcción del Mishkan / Tabernáculo.