El obispo de la Diócesis de Matagalpa y administrador apostólico de la Diócesis de Estelí, monseñor Rolando José Álvarez, salió a las calles y con el Santísimo en sus manos predicó, oró y cantó alabanzas frente a un nutrido grupo de agentes policiales, que desde la mañana de este jueves 4 de agosto impuso un cerco en torno a la Curia episcopal de Matagalpa, y residencia del prelado.