En un proceso que el abogado Julio Montenegro describe como arbitrario y viciado, el sistema de justicia de Nicaragua, al servicio del partido de Gobierno, declaró culpable al joven Sergio Beteta. A pesar de que las pruebas, incluyendo un video del acto de protesta, desmienten la versión de la Policía, que lo señalan de portar paquetes de drogas y armas al momento de la captura.