El compromiso, dicho en términos indispensables, nos posiciona justo frente a nosotros mismos con la firme decisión de expandirnos en el otro, perpetuar la cabalidad y proliferar nuestra huella
El objeto de reflexión interna del ser siempre será verdad, pues se desprende del profundo devenir de la esencia humana, más exteriorizarlo es fere impossibile por la imperfección de nuestra naturaleza
Coadyuvar en el crecimiento mutuo es un acto valeroso hoy día, pues se piensa que la auto realización no permite depender de alguien más, no obstante la misma existencia secunda a los otros seres con quiénes compartimos este tramo de conciencia
No hay utopía en la aspiración de la felicidad, es una legítima condición humana pero es también una empresa difícil de conseguir pues hay algunos que la abirragan en el otro o la saturan en el ego