Imagina este escenario: Una noche estás feliz celebrando con tu hermano, tu mejor amigo en la vida y a la mañana siguiente, sin previo aviso, lo pierdes. Esta es parte de la historia de David Guadrón, él te contará como incluso en medio de la tristeza más profunda, pudo experimentar el cuidado y el consuelo de Jehová, el Pastor.