En este nuevo episodio de Contrafuego, Sergio Arturo Venegas Alarcón conversa a fondo con el diputado Sinuhé Piedragil Ortiz, presidente de la mesa directiva de la 61 Legislatura, primer presidente de Morena en el estado y uno de sus fundadores históricos.
Piedragil comparte detalles de sus inicios políticos bajo la tutela y mentoría de Andrés Manuel López Obrador desde su época como jefe de gobierno en el Distrito Federal, y rememora las jornadas de 2007 recorriendo los 18 municipios del estado junto a la hoy presidenta Claudia Sheinbaum.
A lo largo de la charla, analiza con franqueza las marcadas diferencias de carácter y los estilos de gobernanza de ambos líderes, destacando la rigidez y firmeza de Sheinbaum y la perseverancia de ambos en la consolidación del proyecto político de la Cuarta Transformación.
Con la mira puesta en el proceso electoral de 2027, el legislador reflexiona sobre los retos de mantener la unidad interna en un partido que creció aceleradamente —pasando de obtener un 6% de votación en 2015 a liderar mayorías legislativas— y enfatiza la necesidad de construir una verdadera "disciplina institucional" frente a la diversidad de corrientes y antecedentes de sus integrantes.
Asimismo, detalla el funcionamiento de los métodos de selección interna, como las tómbolas para posiciones plurinominales y las encuestas ciudadanas, revelando que el partido ahora complementa estas mediciones con una comisión de revisión de perfiles para asegurar el compromiso real con el movimiento y evitar traiciones o simulaciones políticas en el ejercicio del poder público.
En el ámbito legislativo, Piedragil detalla el reto histórico de coordinar la primera legislatura en Querétaro sin mayorías absolutas del PAN. Resalta como un logro prioritario la aprobación del cambio de identidad de género como un derecho de autodeterminación administrativa aplicable exclusivamente a mayores de 18 años, aclarando las inquietudes del sector opositor.
Finalmente, el presidente del Congreso local fija su postura frente a las dinámicas de injerencia política extranjera, defiende con firmeza la libertad de expresión y hace un llamado a dignificar la profesión periodística mediante el rescate de la investigación real y la autorregulación de los medios de comunicación.