A lo largo de la historia, Dios ha hablado a la humanidad a través de signos, advertencias y profecías, no para sembrar miedo, sino para llamar a la conversión y a la esperanza.
No se trata de fechas ni de curiosidades, sino de comprender qué espera Dios de nosotros hoy: vigilancia, oración, conversión y confianza en su Providencia. El católico no vive con temor al futuro, sino con responsabilidad y esperanza, sabiendo que Dios guía la historia.
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.