Gracias a la vida, muerte y resurrección de Jesús es que hoy podemos tener la plena seguridad de nuestra salvación y podemos decir, junto con Job: "Yo sé que mi Redentor vive".
Gracias a la vida, muerte y resurrección de Jesús es que hoy podemos tener la plena seguridad de nuestra salvación y podemos decir, junto con Job: "Yo sé que mi Redentor vive".